ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



MERCOSUR, COMO LA UE, APRUEBA LIBRE TRANSITO PERSONAS
 
    El Mercado Común del Sur (Mercosur), creado en 1989, para satisfacer especialmente las necesidades económicas de los países situados al sur de América Latina, aprobó el libre tránsito y residencia para todos sus habitantes, la principal modificación en su estrategia de unificación y de eliminación de barreras, para acabar con la "odiosa práctica esclavizante", que perjudica a los trabajadores.
 
    Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay fueron los creadores de este grupo que buscó la integración económica y la eliminación de aranceles entre ellos, como primer objetivo, pero también en el fondo, para hacer contrapeso al Pacto Andino, creado 20 años atrás en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias y que buscaba, precisamente, la integración en él de los países del "cono sur".
 
    Con el paso del tiempo y ya al final de la década de los años 90, dos países también geográficamente ubicados en Suramérica, Bolivia y Chile, miembros del grupo subregional andino, pasaron a integrarse, en su carácter de miembros asociados al Mercosur. Los bolivianos siguen, empero, perteneciendo al Grupo Andino.
 
    El Mercosur ha sufrido diversas crisis que, inclusive, amenazaron con desintegrarlo, y es hoy una "Unión Aduanera", que no tasa con impuestos la circulación de bienes e iguala los impuestos que se cobran a las importaciones de afuera del bloque. Pero ahora no seguirá siendo un Acuerdo estrictamente comercial y se "humanizará" definitivamente.
 
    Su creación surgió ante la inoperancia y decadencia del Consejo Económico para América Latina y del Caribe (Cepal), cuya sede se encuentra en Uruguay, y que tras ser la "gran esperanza para la unificación latinoamericana, fue diluyéndose paulatinamente, convirtiéndose en un organismo dedicado exclusivamente a mecanismos de aranceles comunes en países de distintas economías y estrategias socio-laborales diversas. 
 
    Como "cumpleaños feliz", en sus once años de actividad, y durante la XII Reunión de Ministros de Justicia y del Interior, celebrada en la ciudad brasileña  de Salvador, el Mercosur acordó que los ciudadanos de los seis miembros puedan circular o residir en cualquiera de esos países y gozar de los mismos derechos que tienen todos los ciudadanos nativos, lo que abre las puertas a no menos de 250 millones de personas.
 
    Los gobiernos de los seis países deberán ratificar el próximo seis de diciembre el Convenio para que entre plenamente en vigencia y, de ésta forma, se acabe la "categoría del inmigrante ilegal", al estilo de la disposición que rige en la Unión Europea, donde en sus quince países miembros terminó también la discriminación.
 
    Para Pablo de Tarso Ribeiro, ministro brasileño de Justicia, "este es el paso más importante en la historia del Mercosur" porque tras la ratificación, todos los ciudadanos podrán hacer lo que deseen en cada uno de los seis países, como si fuera el propio, y ello les permitirá estudiar, trabajar, tener cuentas en los bancos, adquirir vivienda, etc.
 
    "Todos los habitantes del Mercosur gozarán de los mismos derechos laborales y podrán aportar para el sistema de jubilación", declaró Ribeiro.
 
    Esta medida permitirá, antes de acabar el año 2002, la regularización automática de los inmigrantes ilegales. Por ejemplo en esta situación se encuentran 300.000 argentinos residentes en los otros países del Mercosur; 380.000 brasileños que viven en Paraguay; 400.000 paraguayos ilegales en Argentina.
 
    El Mercosur, con esta medida, avanzará también en el aspecto económico, porque como afirmó Ribeiro, "no podíamos tener desarrollo económico sin libre circulación de personas. Ahora esto puede ser posible".
 
    "Estamos frente a algo revolucionario que nos deja una legislación sobre libre circulación de personas, más avanzada que la de la Unión Europea", declaró, por su parte, Cristian Ritondo, subsecretario del ministerio del Interior de Argentina.
 
    Este funcionario precisó que una vez que los presidentes de los seis países del bloque ratifiquen el Acuerdo -posiblemente en una gran ceremonia conjunta o en actos individuales- para que todos los ciudadanos del Mercosur gocen del privilegio, sus respectivos ciudadanos únicamente deberán "mostrar un certificado de buenos antecedentes, pasaporte válido, certificado de nacimiento y cerificado de salud".
 
    Los países concederán, inicialmente, la residencia por espacio de dos años, pero después podrá ser permanente, si comprueban que sus solicitantes están trabajando o tienen medio de subsistencia.
 
    Esta medida, a la vez, hará desistir a muchos ciudadanos  de viajar a otros países de Suramérica, el Caribe, Estados Unidos o Europa, principalmente. Así "podrán acabarse las aventuras" que muchos emprenden actualmente hacia otras regiones o continentes.
 
    El acuerdo también terminará con la denominada práctica del "trabajo esclavo" que soportan muchos inmigrantes debido a que los empresarios aprovechan su condición de ilegales para ofrecerles muy bajos sueldos y explotarlos laboralmente.
 
    Los seis países tendrán, con este Acuerdo, la posibilidad de eliminar unas barreras que han frenado su propio progreso y han creado diferencias inútiles entre los pueblos por el cierre de fronteras, el trato discriminatorio, los abusos laborales y la creación de "mafias" encargadas del comercio humano.

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