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ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
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COLOMBIA: GRUPO TERRORISTA ANUNCIA "TREGUA INDEFINIDA"
El grupo terrorista de
extrema derecha Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), que
dirige Carlos Castaño, pedido en extradición por Estados
Unidos por su también actividad de narcotraficante, ofreció
al gobierno una "tregua indefinida" a partir del primero de
diciembre, pero para llegar a ella impuso doce condiciones,
muchas de ellas difíciles de cumplir por el Ejecutivo.
Esta banda, con
aproximadamente 11.000 unidades, fue creada en la década de
los años 90 del siglo XX, con el objeto de ofrecer
protección a personas acosadas por los anteriores
movimientos guerrilleros, hoy terroristas, especialmente a
ganaderos e industriales.
El actual presidente
colombiano, Alvaro Uribe Vélez, como gobernador del
Departamento de Antioquia les otorgó respaldo por aquella
época, hasta cuando decidieron, por su cuenta, convertirse
en una banda de "narcoterroristas".
En una declaración de doce
puntos, suscrita por sus máximos jefes Carlos Castaño,
Salvatore Mancuso -también pedido en extradición por Estados
Unidos, acusado de narcotráfico-, Ramón Isaza y José Vicente
Castaño, las Auc dicen que a partir del primero de diciembre
declararán un "cese total de hostilidades" y manifiestan "su
disposición para que los diálogos con el gobierno nacional
se inicien de inmediato y tengan acompañamiento y veeduría
nacional e internacional".
También ofrecen entregar
al Fondo Internacional de las Naciones Unidas para el
Socorro de la Infancia (Unicef) a los menores de edad que
"permanecen en sus filas como combatientes" e igualmente a
contribuir en el regreso de los desplazados a las zonas bajo
su influencia, con la colaboración de la Oficina de Naciones
Unidas para los Refugiados (Acnur).
Igualmente piden al
gobierno varias contraprestaciones para que ese "cese de
hostilidades" se haga realidad, tales como las que se les
reconozca la condición de "actor del conflicto armado y
político" y suspender las acciones judiciales en curso
"contra quienes hagan parte del equipo negociador en
representación de esta organización".
Esta propuesta busca, a
juicio de los observadores en Colombia, "la salvación" para
Carlos Castaño y Mancuso, quienes serán los seguros
negociadores de esta propuesta con los que designe el
gobierno, a objeto de evitar su extradición.
Asimismo, solicitan la
búsqueda de mecanismos que permitan excarcelar a los
terroristas de las Auc que se encuentran en prisión, y
exigen al Estado que asuma con voluntad política la defensa
y protección de poblaciones, territorios, infraestructura
productiva y la de la inversión nacional y extranjera.
De acuerdo con
informaciones judiciales, actualmente existen detenidos en
las cárceles de país no menos de mil miembros de esa
agrupación terrorista.
Como dos de sus
"comandantes" han sido pedidos en extradición por Estados
Unidos acusados por narcotráfico -Carlos Castaño y Salvatore
Mancuso-, las Auc piden al gobierno la sustitución de
cultivos ilícitos de coca por productos que garanticen "un
desarrollo sostenible".
Conocidas, además de
terroristas como un grupo paramilitar desde sus comienzos,
las Auc "poseen o tienen influencia en por lo menos 30.000
hectáreas de cultivo de coca y amapola" por todo el país, de
acuerdo con un informe oficial de la Policía Antinarcóticos.
Otra de sus
"preocupaciones" queda reseñada por las Auc en su documento,
de la siguiente forma: "Reclamamos el derecho a la legítima
defensa si durante el cese de hostilidades la guerrilla
ataca territorios en donde hemos mantenido el control".
Colombia y sus distintos
gobiernos conocen bien esa táctica. Cada vez que quieren
actuar para asesinar, hacer comercio ilegal con los
estupefacientes o secuestrar personas, las Auc -al igual que
Farc y Eln- acusan a las otras bandas terroristas de
haberlas atacado, con lo cual incumplen, sin ninguna
consideración ni respeto, la presunta tregua indefinida.
Las Auc, a las que Farc y
Eln consideran "parte de la estrategia" del Estado para
combatirlas, no es la primera vez que ofrecen esa
"voluntaria" tregua indefinida en el mes de diciembre. Ya lo
hicieron desde 1997 hasta 2001 y siempre hubo
incumplimientos y a su siniestro haber se cargaron muchos
muertos. La "tregua navideña" se cumplió durante esos años
de una forma "muy parcial" y también con sangre.
Para "sostener a su tropa"
mientras dura la "tregua indefinida", las Auc advierten que
"no renunciarán a su derecho de recibir donaciones, más
necesarias que nunca a partir de este momento". Generalmente
sus "donaciones" tienen que ver con los rescates que se
pagan por los secuestrados.
Aunque el gobierno, a
través del Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, y la
Iglesia, por medio del Cardenal Pedro Rubiano, recibieron el
documento tras entrevistarse con Castaño y otros jefes de
las Auc, y ambos mostraron su entusiasmo por la idea y
pidieron "buscar los mecanismos" necesarios para alcanzar
esa tregua, la gran mayoría de los colombianos expresó sus
dudas.
"Dentro del pueblo
colombiano no existe la más mínima confianza hacia las Auc",
sostuvieron analistas políticos y periodísticos, quienes
destacaron, además, que no todos "los frentes" de esa
organización están de acuerdo con llevar adelante la tregua.
Y en muchas regiones del país seguirían actuando
siniestramente, a pesar de la orden de sus directivos.
El presidente Uribe, sin
duda, como ya lo fue su predecesor, Andrés Pastrana, se
encuentra entre "la espada y la pared", porque tiene encima
de su escritorio una propuesta a la que es imposible creer
con absoluta seguridad. El y su gobierno actuarán de buena
fe. Pero Colombia entera se pregunta: "¿Esa propuesta
terrorista sí tiene buena fe?.
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