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ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
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TRAFICO E INSALUBRIDAD DEL AGUA,
ENEMIGOS MORTALES
Cada año mueren en el mundo un
mínimo de 2,9 millones de personas por los accidentes de tráfico y la
insalubridad de las aguas, lo que obliga a exigir a los gobiernos de
los cinco continentes que cumplan con la primordial tarea y obligación
-que recogen todas sus Constituciones- de velar por la vida de sus
ciudadanos.
El informe que la Organización
Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer en Londres sobre las diez
principales causas por las que un 40 por ciento de las personas mueren
en el mundo, convierte en "enemigos mortales" al tráfico y a la
impureza de las aguas.
Los accidentes de tráfico causan 1.2
millones de muertos cada año y representan el 2.3 por ciento del
conjunto de fallecimientos en el mundo, mientras que la insalubridad
del agua origina 1,7 millones de muertos y muchos miles más por falta
de higiene.
La OMS advirtió que en el año 2020,
si no se "toman medidas" desde ya, los accidentes de tráfico
aumentarán de forma considerable y si hoy son la décima causa de
mortalidad mundial en sólo 18 años, se convertirá en la segunda.
"El riesgo de perder la vida en un
accidente de tráfico es dos veces mayor en los países en vías de
desarrollo que en los industrializados", según ese organismo.
En los países en desarrollo la mayor
parte de fallecidos se registra entre la "población más vulnerable",
particularmente los peatones, ciclistas, motoristas y pasajeros de
autobuses y camiones; en las naciones industrializadas, el conductor o
los pasajeros representa entre un 50 y un 60 por ciento de las
víctimas mortales.
De acuerdo con la OMS, los
"accidentes de tráfico son mayoritariamente evitables" y para que se
reduzca el número de fallecidos por esta causa, recomienda a los
gobiernos medidas adecuadas como la mejora de las carreteras, la
protección de conductores y peatones y el refuerzo de "cierto tipo de
prohibiciones y restricciones".
Otras medidas de seguridad que
recomienda llevar a "rajatabla" son las de prohibir el consumo de
alcohol a los conductores y obligar al uso del cinturón de seguridad a
conductores y pasajeros de coches y de cascos de protección a los
motoristas.
"En Europa occidental se calcula que
una reducción media de velocidad de 5 kilómetros por hora en los
vehículos supone el descenso de un 25 por ciento de los accidentes de
tráfico", pero en Estados Unidos no hay "consenso acerca de los
relativos beneficios económicos de los diferentes límites de
velocidad", aunque se han realizado numerosos estudios sobre el tema,
añade.
El organismo destaca la falta de
estudios sobre accidentes de tráfico en los países de ingresos medios
y bajos, "donde vive el 90 por ciento de la población mundial", en los
que se registra el mayor número de víctimas mortales.
Las impurezas de las aguas, por otra
parte, que originaron el fallecimiento de 1,7 millones de personas,
tuvieron sus principales incidencias en Africa, donde murió un tercio,
otro tercio en Asia Suroriental y el resto en Oriente Medio, el Caribe
y América Latina.
El 99,8 por ciento de las
defunciones asociadas a esos factores de riesgo se dieron en países en
desarrollo y un 90 por ciento de los fallecidos fueron niños.
"La mayor parte de las enfermedades
diarréicas en el mundo -88 por ciento de los casos- se debe a la falta
de agua potable, de salubridad y de higiene", precisa el documento
"Reducir los riesgos y promover una vida sana", divulgado por la OMS.
Si los Estados lograran mejores
condiciones de habitabilidad "podrían evitarse cada año 7.600 millones
de casos de diarrea", según el cálculo de los expertos que elaboraron
el informe bajo la dirección del científico Christopher Murray, y que
calcularon que ello supondría "un 69,5 por ciento menos de los que se
registran ahora".
La canalización universal de agua
potable "sería lo ideal, pero su costo es elevado", señaló la OMS, por
lo que considera y recomienda que a corto plazo la mejor y más
equilibrada estrategia entre "eficacia y precio" consiste en
"desinfectar las aguas insalubres en el punto de consumo".
"Se trata de una tecnología simple,
de muy bajo costo, que reportaría unos beneficios considerables para
la salud", dice el documento, que también precisa que "en el año 2000
un 82 por ciento de la población mundial -al menos 4.900 millones de
personas- disponía de acceso a agua mejorada y un 60 por ciento -3.600
millones- tenía agua limpia para lavarse".
La OMS señala que las Naciones
Unidas se han fijado como objetivo hasta el 2015 "reducir a la mitad
el número de personas que vive en esas insalubles condiciones" e
insiste en la responsabilidad de los gobiernos del mundo a que tomen
medidas, sin dilaciones, para evitar el crecimiento de las cifras
mortales tanto por los accidentes de tráfico como por la insalubridad
de las aguas.
Para la Organización Mundial de la
Salud las cifras que presenta su estudio son elevadas y necesitan
soluciones muy concretas y no medidas tibias o inconclusas. Está en
juego la vida de seres humanos. Y esto es lo que debe influir para que
los gobiernos actúen con el máximo de eficacia.
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