ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



EL SIDA CAUSARA 3.1 MILLONES DE MUERTES EN 2002
 
    Al menos 3.1 millones de personas morirán en el mundo en 2002 a consecuencia del Sida, epidemia que continúa mostrando altísimos niveles de desarrollo entre la población y que ha originado que a lo largo de los primeros onces meses de este año el número de personas que viven con el virus (VIH) o con la enfermedad aumentase en otros cinco millones, con lo que la cifra total en el segundo año del siglo XXI llegará a los 42 millones millones en el planeta.
 
    La angustiosa cifra de muertes e infectados fue dado a conocer por la Onusida -el programa común de las Naciones Unidas para el VIH-Sida-, en un informe publicado con ocasión del "Día Mundial contra el Sida", que se celebrará el primero de diciembre.
 
    El presidente del organismo, Peter Piot, afirmó que "la epidemia está contribuyendo a agravar la hambruna cada vez más mortífera en Africa" donde "14 millones de personas corren riesgo de inación en Lesotho, Malawi, Mozambique, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe".
 
    Otro nuevo y concluyente dato señala que la epidemia, que comenzó en colectivos homosexuales en 1985, se ha extendido a personas heterosexuales, y ahora hombres y mujeres comparten  la enfermedad al 50 por ciento.
 
    En Africa, por ejemplo, el 58 por ciento de las personas portadoras del VIH está integrado por mujeres, lo que está originando depresiones en sus esposos, padres y hermanos.
 
    Según Piot,  Africa, convertido en el "continente más pobre" del mundo, es el que está constituyendo el mayor problema para erradicar la enfermedad.
 
    De acuerdo con el Onusida, el Africa Subsahariana continúa convertida en la región más afectada del mundo, con 3,5 millones de nuevas infecciones en el presente año, y 2,4 millones de muertos. En ese continente "sólo un porcentaje mínimo de sus habitantes recibe tratamiento adecuado".
 
    Para diciembre de 2002, Africa será el continente más afectado con 29,4 millones de infectados, seguido por Europa del Este y Asia Central con 1,2 millones de casos.   
 
    En Asia, la pandemia está creciendo aceleradamente en China e India, y, cuando menos, según las estimaciones, un millón de personas son portadoras del VIH en China, pero al finalizar esta década, si no se toman las medidas necesarias y urgentes para combatir la enfermedad, la cifra podrá subir en esa nación  a  diez millones.
 
    En el resto de Asia, 7,2 millones de personas viven con el virus, y dentro de cinco años, el gran total podrá llegar a 18 millones, "salvo que se emprenda una acción concertada y eficaz de prevención y tratamiento", señala Unisida.
 
    La infección tiene una creciente propagación y se registran 14.000 nuevos casos diarios, especialmente en los países en vías de desarrollo.
 
    El organismo dependiente de las Naciones Unidas considera, según Piot, que para "combatir seriamente la epidemia" se necesitarán anualmente 10.000 millones de dólares, pero a partir de 2007 la cifra tendrá que aumentar, necesariamente, a 15.000 millones de dólares/año.
 
    Sin embargo, pese a las elevadas cifras de personas infectadas y de seres humanos muertos, los fondos disponibles para combatir la epidemia distan mucho de las cifras reales requeridas, por lo cual corresponde a los gobiernos "hacer nuevos y decisivos esfuerzos" para aportar más dinero.
 
    Desde que se descubrió la enfermedad,  nada menos que siete millones de trabajadores agrícolas de 25 países africanos murieron de sida.   
 
    Gracias a la introducción de medicamentos contra el sida durante los años 1995-1996 en Europa Occidental y América del Norte, se ha registrado "una disminución dramática en la tasa de muertos por la pandemia", precisó Unisida.
 
    De todas maneras, el informe precisa que no todas las cifras "son negativas" y, por ejemplo, en Sudáfrica, la prevalencia del VIH entre las embarazadas menores de 20 años disminuyó un 15,2 por ciento en 2001 en comparación con el 21 por ciento existente en 1998.
 
    También se registra una disminución similar en la incidencia del virus entre las personas jóvenes de las zonas urbanas de Addis Ababa, en Etiopía, y por eso Piot declaró que "por primera vez disponemos de evidencia sólida de que la prevención funciona, incluso en las naciones más pobres".
 
    A pesar de las intensas investigaciones que se siguen realizando, la ciencia médica no ha podido encontrar una vacuna adecuada ni la medicación exacta que permita evitar la aparición del virus, o de frenarlo cuando ya se ha instalado en cuerpos humanos.
 
     Los científicos, especialmente en Estados Unidos, Francia y Sudáfrica , continúan buscando los "mecanismos adecuados" para encontrar la solución. Es el reto que la Ciencia tiene en el siglo XXI. Pero, mientras ese objetivo se consigue, la falta de prevención, principalmente, continúa contribuyendo a llenar los cementerios de fallecidos por el el Sida. Es otra de las grandes plagas que el mundo debe exterminar.

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