ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



 

OTAN TAMBIEN PROMUEVE EL "DESARME IRAQUI"
 
    La Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) está dispuesta a promover el "desarme iraquí" y dar así todo su apoyo a los esfuerzos de la Organización de las Naciones Unidas (Onu) para que el gobierno de Irak desmantele sin "condiciones ni restricciones" sus arsenales, y evitar así la guerra entre este país árabe y Estados Unidos y sus aliados.
    En Praga, donde se realiza la  Cumbre de la Otan, con asistencia del presidente estadounidense, George Bush, quien busca apoyos para presionar a Irak a desarmarse y, de no hacerlo, a entrar en guerra, el organismo recalcó, en una declaración, que sus miembros "están unidos en su compromiso de emprender acciones efectivas para apoyar los esfuerzos de la Onu a fin de garantizar un cumplimiento total e inmediato de Irak, sin condiciones ni restricciones, de la resolución 1441".
 
    Esta resolución dispuso ofrecer a Irak una "última oportunidad para cumplir con sus obligaciones de desarme" y para facilitar que una comisión de la Onu -que ya se encuentra en Bagdad- realice una amplia investigación, sin ningún impedimento, para comprobar si posee "armas de destrucción masiva".
 
    Aunque el parlamento iraquí pidió al presidente del país, Sadam Hussein, no aceptar dicha resolución, éste dio su aprobación a la inspección para "evitar la guerra" y "para que se compruebe que Irak no posee esa clase de armamento".
 
    La Otan, que afronta una crisis de identidad en este pacto militar de defensa, tras 53 años de existencia, busca combatir firmemente el terrorismo y abrir sus puertas a la ampliación de otros siete países, para así contar con 26 miembros.
 
    Esta "refundación" de la Alianza, como la pidió Estados Unidos, podrá hacerse efectiva a partir de 2004 con el ingreso de países que pertenecieron al antiguo bloque comunista dependiente de la extinta Unión Soviética y que son Bulgaria, Eslovaquia, Estonia, Eslovenia, Letonia, Lituania y Rumania.
 
    El interés de esa ampliación está circunscrito a "finalizar la reconstrucción de Europa", según precisó Javier Solana, jefe de la diplomacia de los "15".
 
    En la declaración sobre Irak, la Otan a través de un portavoz, expresó que la "mención ambigua" a "emprender acciones efectivas", podría entenderse en un contexto más amplio a referencia a un posible uso de la fuerza.
 
    Estados Unidos, al menos, lo entendió positivamente, porque el texto de la declaración fue considerado por miembros del gobierno de Bush como "una victoria" de las posiciones que ha mantenido el presidente de la única potencia mundial.
 
    A la Cumbre que cuenta con la participación de 19 jefes de Estado o de gobierno, corre paralela la amplia agenda de trabajo de Bush que se ha reunido con el primer ministro británico, Tony Blair, el presidente francés, Jacques Chirac, y otros gobernantes, para en contactos bilaterales, obtener el apoyo decisivo europeo para atacar a Irak si ello es necesario.
 
    Bush, dijeron sus portavoces, comenzó conversaciones con, al menos, gobernantes de 50 países para buscar  su posible contribución en tropas, material o uso de sus bases, para lanzarse a una guerra contra Irak, a la que muchos estados europeos se oponen.
 
    La Otan aceptó también la tesis estadounidense que la actual y mayor amenaza contra la libertad y la democracia "es el terrorismo global", y que debe ser perseguido sin ninguna consideración y por todos los medios posibles y disponibles.
 
    Otro objetivo de la ampliación de la Alianza es la creación de una "Fuerza de Respuesta Rápida (FRR) integrada por 20.000 hombres y la que entraría en acción en cualquier lugar del mundo en pocas horas o pocos días para realizar acciones preventivas o de castigo frente a las amenazas terroristas o que comprometan  la seguridad mundial.
 
    Precisamente el secretario general de la Otan, George Robertson, confía en tener en menos de uno año "una Otan renovada para hacer frente con garantías a las dos nuevas amenazas: el terrorismo y la proliferación de las armas de destrucción masiva".
 
    Las dos próximas semanas, tras las decisiones de la Otan, serán decisivas para la paz mundial, y para contribuir a ésta, Irak deberá cumplir fielmente la resolución 1441 y, sobre todo, demostrar con absoluta certeza que carece de armamento de destrucción masiva, permitiendo a los inspectores de la encargados de verificarlo, que cumplan fielmente con la misión que les encomendó la Onu.
 
    Para Sadam Hussein será su última oportunidad, porque corre el peligro de ver destruido su país o de ser desalojado del poder. Un dilema que, infortunadamente, tiene comprometida la paz.

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