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ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
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La izquierda Socialdemócrata,
liderada por un ex presidente condenado por corrupción, se
encargó de dar el "primer revolcón" electoral al presidente de
Perú, Alejandro Toledo, en las elecciones municipales y
regionales celebradas en el país andino el domingo 17 de
noviembre.
La Alianza Popular
Revolucionaria Americana (Apra), partido fundado por el ya
fallecido Víctor Raúl Haya de la Torre, uno de los más
prestigiosos políticos latinoamericanos, que vivió muchos años
exiliado en Colombia por "persecuciones políticas", y que
ahora lidera el ex presidente Alan García, se encargó de
"ajustarle las cuentas políticas" al "cholo" mandatario, cuyo
gobierno no acaba de obtener los respaldos necesarios para
poder hacer los urgentes cambios que necesita Perú.
Observadores políticos
peruanos e internacionales han afirmado que "sin ninguna duda,
los comicios marcaron una severa derrota" para Toledo, porque
además del triunfo del Apra en doce de las 25 regiones
peruanas, otras ocho fueron ganadas por movimientos
independientes, comandados por políticos provenientes de la
izquierda.
Toledo, que sin duda es un
político hábil y recibió un multitudinario apoyo mientras
estuvo en la oposición, pero no ha logrado "sintonizar"
plenamente con las mayorías peruanas como presidente, trató de
minimizar la derrota afirmando que "el triunfo fue de la
democracia y del Perú".
El partido político que lidera
Toledo, "Perú Posible" con este varapalo electoral se verá
obligado, posiblemente, a pedir al Jefe del Estado que busque
"alianzas" con el Apra para tratar de mantener la estabilidad
en un país con grandes desigualdades sociales, con gentes que
rozan la miseria y que no se han beneficiado de las promesas
que "el cholo" hizo para ser elegido mandatario de ese país
andino.
Aunque "Perú Posible" lograría
la presidencia de la región en el puerto de El Callao, que es
importante, dos regiones que también "pesan" como las de
Lambayeque" y "Madre de Dios" quedarán en poder de políticos
de izquierda.
Para seguir curándose en salud,
Toledo dijo que "todavía no concluye la contabilidad (el
escrutinio de las elecciones) y vamos a esperar, pero yo he
fundado un partido que ya no conduzco, porque yo conduzco un
país".
Esto es, según los analistas
políticos y periodísticos, "pretender desmarcarse de su
formación política porque ha perdido las elecciones. Si las
hubiese ganado, entonces no había debacle en Perú Posible y él
seguiría siendo su máximo líder sin ninguna excusa, porque
habría sacado pecho", dijeron dirigentes izquierdistas y del
Apra.
El congresista socialista
Javier Díaz Canseco hizo notar que el cambio de orientación
política dictado por las urnas demuestra que "Perú va de la
mano con los nuevos vientos que soplan en América Latina", en
referencia a la victoria, en Brasil, de Luiz Ignacio Da Silva
(Lula), y los sondeos que favorecen en Ecuador -para los
comicios del 24 de noviembre- al coronel Lucio Gutiérrez,
ganador de la primera vuelta.
Para Luis Benavente, jefe de
encuestas de la Universidad de Lima, el resultado de la
votación en favor del centro-izquierda y la misma izquierda
solitaria se explica "por un movimiento pendular que se
produce cada cierto tiempo en Perú" y porque ante el
"agotamiento que muestra el modelo económico aplicado en
América Latina" ha surgido una "izquierda reciclada".
Alan García, que comanda el
Apra, fue derrotado el año pasado por Toledo en las elecciones
presidenciales, tras regresar a Perú luego de un largo exilio
en Colombia, motivado por su condena -que le fue levantada por
la justicia cuando regresó como candidato- por corrupción.
El directivo de la
encuestadora "Datum" Manuel Torrado, dijo que de acuerdo con
los resultados, el gobierno de Toledo va a tener que designar
un primer ministro del Apra.
"O se va a los brazos de las
fuerzas armadas o acude al Apra, el mayor partido opositor",
dijo Torrado.
Toledo, hábilmente, invitó a
los presidentes de regiones que resultaron elegidos a dialogar
para "buscar el consenso" que permita la gobernabilidad del
país" y para poder avanzar en la "planificación de programas
de desarrollo" para cada región.
Los medios periodísticos
peruanos, en su gran mayoría, han puesto de presente las
dificultades que se presentan ahora en Perú para una eficaz
gobernabilidad y pidió a gobierno y dirigentes elegidos un
"esfuerzo común para buscar soluciones a los problemas, antes
que para agravarlos".
De todas maneras Toledo ha
sufrido en la presidencia peruana un "desgaste prematuro" no
consecuente con la tradición política del continente que, al
menos, otorga un margen de confianza a sus mandatarios en sus
dos primeros años, como mínimo, y ello se ha traducido en una
derrota que todos, incluso en su propio partido, califican de
"apabullante".
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