ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA        Guillermo Tribín Piedrahita 



 
15 MILLONES MAS DE POBRES EN LATINOAMERICA
 
    América Latina tendrá quince millones más de pobres al finalizar el año 2002, con lo cual un total de 190 millones de personas, o el 44 por ciento de la población, sufrirá en carne propia este gravísimo flagelo.
 
    Así lo destacó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), un organismo con sede en Santiago de Chile y perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que destacó que la pobreza aumentará este año un punto en relación con el 2001.
 
    En su informe "Panorama Social de América Latina 2001-2002", la Cepal indicó que en la década de los 90 la región tuvo una disminución de la pobreza, pero en el nuevo siglo, a partir del 2001, el índice se incrementó, con el agravante que un 20 por ciento de la población latinoamericana, más de 80 millones de personas, vive en la indigencia, ya que sus ingresos no alcanzan a cubrir sus necesidades de alimentación y servicios básicos.
 
    "Los años 90 marcaron una tendencia generalizada a la disminución de la pobreza y la indigencia, con una reducción de cinco puntos porcentuales entre 1990 y 1997, cuando se situó en un 43,5 por ciento", dice el informe de la Cepal.
 
    El organismo de la Onu señala que en los dos años siguientes la pobreza aumentó hasta el 43,8 por ciento, mientras la indigencia mantuvo un retroceso más uniforme y pasó desde el 22,5 al 18,5 por ciento entre 1990 y 1999.
 
    Al concluir el siglo XX, en el año 2000, la reducción de ambos indicadores llegó a su máximo, con la pobreza situada en el 42,1 por ciento y la indigencia en el 17,8 por ciento, y respecto a 1999, México y República Dominicana lograron disminuciones superiores a cinco puntos.  El documento señala que, en cambio, en Argentina, Paraguay y Uruguay, hubo aumentos superiores a un punto.
 
    La desaceleración posterior del crecimiento económico regional originó un repunte de la pobreza cuyos efectos son muy concretos y negativos: la pobreza aumentó en doce países y la indigencia creció en catorce durante el año 2001.
 
    Argentina, que vivió y aún vive una situación caótica como consecuencia de su crisis política y económica, tuvo  un aumento de la pobreza del 5,6 por ciento y de la indigencia de un 3,1 por ciento, y en otros países -Chile, Ecuador, República Dominicana y Venezuela-se mantuvieron o redujeron los índices, de acuerdo con el documento de la Cepal.
 
    La región, una vez superada la crisis que  actualmente padece, "podrá cumplir la meta de la Cumbre del Milenio, al tener la capacidad de destinar más recursos a programas sociales, de aumentar la envergadura de estos y de eliminar las manifestaciones más graves de la indigencia"
 
    A pesar de ese "oscuro panorama" al final del presente año, el organismo de la Onu señaló que existen proyecciones optimistas, porque la región logrará disminuir este flagelo a la mitad para el año 2015, con lo cual podrá cumplir el compromiso que adquirió en la "Cumbre del Milenio" de reducir la pobreza a la mitad dentro de trece años.
 
    La posibilidad que el Producto Interior Bruto (PIB) regional tenga este año un descenso equivalente al 0,8 por ciento es, a juicio de la Cepal, la principal causa para el aumento de la pobreza, principalmente en tres países del cono sur (Argentina, Paraguay y Uruguay) y en uno de la subregión andina (Venezuela).
 
    "Es probable que sólo en Perú y República Dominicana se produzca una leve reducción de la pobreza", señala el informe.
 
    A juicio de la Cepal, para superar el grave problema es necesario abrir las economías al comercio exterior y para ello es imprescindible "aumentar la cobertura y mejorar la calidad de la educación adecuándola a las demandas que impone una economía cada vez más tecnificada e integrada al comercio mundial".
 
    "Chile y Panamá aparentemente ya lograron en el 2000 reducir a la mitad su pobreza extrema; Brasil y República Dominicana presentan avances superiores al 95 por ciento y Uruguay del 82 por ciento", dice el documento.
 
    Cuatro países de Centroamérica -Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Nicaragua- y uno de América del Norte -México-, muestran avances del 40 por ciento que "los sitúan en la senda correcta", mientras dos de Suramérica -Bolivia y Perú- y el quinto centroamericano -Honduras- tambíen "han avanzado, pero a un ritmo que de mantenerse no les permitirá cumplir la meta del 2015".
 
    La caótica situación es más amplia y peligrosa en cuatro de los diez países suramericanos -Colombia, Ecuador, Paraguay y Venezuela-, "cuyos niveles de pobreza extrema superan los de 1990", dice también el documento.
 
    La región necesita, para alcanzar la meta del 2015, un crecimiento del PIB del 2,7 por ciento anual y del 1,4 por ciento en el caso del producto por habitante, "suponiendo que la distribución del ingreso permanezca inalterada en el período", advierte el informe sobre el tema de Proyecciones.
 
    También dice que los "países con un 30 por ciento o más de pobres necesitarán más que eso: el producto por habitante deberá crecer un 3,5 por ciento anual, lo que supone un crecimiento del PIB del 5,7 por ciento".
 
    Mientras, los países con un 11 por ciento o menos de pobreza, necesitarán una "expansión del producto por habitante del 1,3 por ciento, que requiere una expansión del PIB del 2,5 por ciento".
 
    La Cepal dice que para ello, "los gobiernos deben esforzarse para ampliar la base productiva de sus países con esfuerzos que conlleven una redistribución progresiva del ingreso, que permita que el crecimiento económico eleve más rápidamente el nivel de vida de la población".
 
    La petición de la Cepal  a los gobiernos es prácticamente un "llamado de angustia" porque la pobreza y la indigencia encuentran suficientes caminos para acelerar su proceso que, a la vez, se convierte en un aliado negativo y crea  situaciones de riesgo socio-económicos, enfrentamientos con gobiernos y fuerzas públicas, conflictos impredecibles y facilitan, de alguna manera, la desintegración de los pueblos.
 
    La pobreza, ya se sabe, trae hambre, y esta origina estallidos sociales y muertes. El hambre, por ejemplo, puede causar en muy poco tiempo el fallecimiento de 28 millones de seres humanos en Africa, y en América Latina el número de personas que esperan, por esa causa, el "pasaporte" a la otra vida, es también considerable. Existen 46 millones de hambrientos y la pobreza alcanza a 211 millones.

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