SERVICIO EN ESPAÑOL   
¿Cuando necesite enviar efectivo, pagos o un telegrama, nos encargaremos de hacerlo rápidamente. Podemos ayudarlo en línea, telefónicamente o en cualquiera de nuestros más de 150,000 localidades de agentes Western Union®.Atención en español.Western Union


ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 


TABACO: 28 PAISES SE UNEN CONTRA LOS “MALOS HUMOS”  

    El primer Convenio Internacional contra el Tabaco (CIT), con el cual comenzó a fondo la lucha contra los “malos humos”, recibió en su primer día de suscripción –17 de junio-  el apoyo de 28 países, de los 40 necesarios, durante un acto celebrado en Ginebra, sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y principal valedora de la campaña que busca atenuar el elevado número de muertos por su causa y reducir el amplio coste que representa para los distintos gobiernos las enfermedades que se derivan por fumar.  

    Harlem Brudtland, directora general de la OMS, declaró que “el deseo de los países de firmar el convenio el primer día es una prueba del compromiso para poner fin a las muertes causadas por el consumo del tabaco”, mientras el ministro griego de Salud, Costa Stefanis, señaló que esa firma del Convenio demuestra la voluntad de los países signatarios de “luchar contra los intereses económicos que afectan a la salud pública”.  

    El tabaco causó en 2002 un total de 5 millones de muertes, 100.000 más de los que se registraron en el año 2000 y 1.3 millones más que en 1990. Las cifras van en aumento, a pesar de los programas de prevención establecidos por los organismos de salud en los distintos países del mundo.  

    La OMS en un informe divulgado el 30 de octubre de 2002, sobre las diez causas que originan el mayor número de víctimas fatales, señaló que los fallecimientos de fumadores equivalían al 8.8 por ciento de la mortalidad total y advirtió a los gobiernos que si no se tomaban “medidas urgentes, el tabaco matará a 8,4 millones de personas/año, desde esa fecha hasta el 2020”. Igualmente indicó que el tabaco era la segunda causa de mortalidad mundial, sólo superada por la hipertensión.  

    En la ceremonia celebrada en la sede de la OMS, los 28 países suscriptores, pertenecientes al mundo desarrollado y en vía de desarrollo, productores y consumidores de tabaco, firmaron el CIT y dieron el “primer y más importante paso” para luchar contra uno de los “mayores problemas que enfrenta la salud en el siglo XXI”.  

    Bangladesh, Botsuana, Brasil, Burundi, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Gambia, Grecia, Holanda, Hungría, Irán, Islandia, Islas Marshall, Islas Palau, Italia, Kuwait, Luxemburgo, Malta, Mongolia, Noruega, Nueva Zelanda, Paraguay, Reino Unido, República Checa,  Sudáfrica y Suecia, fueron los 28 países que rubricaron el Tratado, que requiere la ratificación de 40  para entrar en vigor y sus disposiciones comiencen a ser obligatorias en los Estados firmantes.  

    Previamente se necesita que los respectivos Parlamentos lo ratifiquen, y la OMS confía en que ese Convenio entre en vigor en un plazo máximo de cinco años, una vez que 40 países, como mínimo, “hayan cumplido con todo el proceso que implica incorporar las nuevas regulaciones internacionales a su legislación interna”.  

    Uno de los puntos importantes del CIT en la búsqueda para reducir el consumo de tabaco es el relacionado con la prohibición de la publicidad, muy extendida en el ámbito deportivo en disciplinas como el automovilismo y el motociclismo, que cuentan con el patrocinio de las más importantes firmas tabacaleras. También para prohibir los anuncios y las “cuñas” en las cadenas de televisión y de radio.  

    Igualmente destaca la promoción  de campañas educativas que tienen como principal objetivo evitar que niños y jóvenes se inicien en el “hábito de fumar”, aumentándose la vigilancia para impedir que se  les venda  en estancos, supermercados y en plena vía pública como ocurre en diversos países, con la complacencia o la “vista gorda” de las autoridades, especialmente en los subdesarrollados, donde existen “vendedores ambulantes” instalados en las aceras o parados junto a los semáforos que regulan el tráfico rodante para proceder a la venta de cigarrillos.  

    Otro de los puntos importantes del Tratado hace relación con el incremento que se prevé en los impuestos a las tabacaleras y establecimientos dedicados a su producción y en los precios de venta directa al público. Esos “mayores precios” buscan disuadir a las personas de comprarlo, porque su presupuesto personal para ese “vicio” se ve notoriamente aumentado.  

    El CIT prevé aumentar la lucha contra el contrabando de cigarrillos –del que especialmente se benefician los vendedores ambulantes y callejeros- y que los gobiernos realicen adecuadas políticas con medidas positivas,  tendentes que los campesinos que cultivan el tabaco lo sustituyan por productos alternativos, que les permitan tener los mismos o mayores ingresos.  

    En los últimos años del siglo XX y en los dos primeros del XXI, las multinacionales del tabaco han sufrido “numerosos golpes” propinados por la justicia, especialmente la norteamericana, que les ha impuesto elevadas sanciones económicas, atendiendo a las demandas de decenas de fumadores. No obstante la advertencia que desde hace varios años es obligatoria poner en las cajetillas sobre que el “tabaco perjudica la salud”, parece ser ahora un atenuante, porque se traslada la responsabilidad absoluta a los fumadores.  

    Grecia, que preside actualmente la Comunidad Europea, aclaró a través del ministro Stefanis, que las reservas que habían expresado algunos Estados miembros, especialmente Alemania, “habían quedado superadas”, y abogó porque los “quince” actuales y los diez miembros que se incorporarán en 2003, adelanten una “política común en materia de salud pública”, y sean “muy coherentes en la relacionado con la lucha contra el tabaco, por los peligros que este representa para los seres humanos”.  

    La OMS está convencida que “más temprano que tarde” el CIT contará con el respaldo de más de 60 países, y por eso consideró “vital y alentador” que en el primer día se haya logrado la firma de un 70 por ciento del total requerido, lo que demuestra que hay naciones dispuestas a combatir con todas las armas legales el consumo del tabaco, el principal aliado del cáncer, una de las enfermedades más propagadas y de mayor incidencia en las muertes humanas.  

    “Hay que evitar que aumente el número de adictos y para ello es necesario que todos los gobiernos realicen los esfuerzos que sean necesarios para adoptar verdaderas políticas de prevención y que sus presupuestos anuales empiecen a olvidarse de contar con elevados ingresos derivados del tabaco. No se puede continuar apoyando a las industrias productoras, porque de su consumo se derivan muchas enfermedades que terminan en muerte. Y lo primero, es la buena salud de las personas”, dijo un miembro de la OMS.  

    Los gobiernos tendrán que poner a “prueba toda su imaginación”, porque en la gran mayoría de ellos los ingresos que se derivan del tabaco están destinados a programas educativos, de salud y asistencia social. Tendrán también que buscar unos “ingresos alternativos”, porque es evidente que el tabaco es dañino y perjudicial para la salud.  

Portada - Indice