ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



INDIA: NEGATIVA PARA DESMANTELAR ARMAS NUCLEARES  

    El gobierno de India anunció a través de su primer ministro, Atal Bihari Vajpayi, que no desmantelará sus armas nucleares, a pesar del peligro que representa para la convulsionada región y, en especial, para su vecino Pakistán, porque aunque no quiere hacer uso de ellas, “debemos defendernos en caso de una amenaza”.  

    En una intervención ante el Parlamento indio, Vajpayi expresó su deseo porque “nunca tengamos que emplearlas” contra Pakistán, aunque fue enfático en señalar que su gobierno no acepta la propuesta del gobierno de ese país de un desarme bilateral para evitar que la tensa situación creada con la región de Cachemira, pueda terminar en un nuevo enfrentamiento bélico entre los dos países asiáticos.  

    La India, con 3.268.000 kilómetros cuadrados y 650 millones de habitantes es el país de mayor población, después de China, pero también uno de los más miserables de Asia meridional, y el nivel medio de vida se mantiene muy bajo; Pakistán, de 803.900 kilómetros cuadrados y cerca de 83 millones de habitantes, es una república islámica, que surgió como estado independiente el 14 de agosto de 1947 cuando la India británica fue dividida por las cláusulas del Acta de Independencia.  

    Ambos países se declararon en 1998 “potencias nucleares” tras haber detonado sendas bombas atómicas, y ninguno ha permitido a los inspectores internacionales conocer la cantidad de armas nucleares porque se han negado a abrir sus arsenales. Ni siquiera Estados Unidos, la única potencia mundial, conoce la cantidad de artefactos nucleares que posee cada uno. Pero el Pentágono sospecha que ambos poseen muchas y las tienen listas para enfrentarse bélicamente.  

    Aunque Vajpayi afirmó que la India busca la amistad con Pakistán, dijo que “seremos cautelosos”, a lo largo del debate sobre la iniciativa de paz de su vecino y tradicional enemigo, que intenta alcanzar una paz, aunque también su gobierno tiene un amplio “espíritu guerrero”..  

    “Dije a los líderes paquistaníes que la India y Pakistán tienen que vivir juntas. Podemos cambiar amigos, pero no podemos cambiar vecinos”, señaló el primer ministro hindú, aunque sus palabras no pudieron ocultar el enfrentamiento que viven, ya que a su juicio “el único objetivo de las armas nucleares paquistaníes es la India.  

    “No aceptaremos la propuesta de Pakistán”, señaló para aclarar que no sólo se teme una acción de su vecino “sino que a nosotros también nos preocupan otros estados”, sin mencionar sus nombres, pero uno de ellos podía ser China.  

    A pesar de ser uno de los países más pobres del mundo, la India no escatima dinero para armarse y en este campo es uno de los más poderosos y, sobre todo, de los más temidos, porque se calcula que su arsenal de armas nucleares es “bastante elevado”.  

    “No queremos usar todos nuestros recursos en la adquisición de armas, pero debemos defendernos en caso de una amenaza”, dijo el primer ministro de un país que, entre sus dirigentes tuvo en el líder nacionalista Mahatma Gandhi, uno de sus constructores políticos, a un “notable pacifista”, que fue asesinado en 1948 por un fanático.  

     Pakistán está dispuesto a “eliminar su arsenal nuclear si la India lo hace también”, anunció en Islamabad, el vocero del ministerio paquistaní  de Asuntos Exteriores, Aziz Ahmed Khan.  

    También el gobierno paquistaní quiere que ambos países conviertan el sur de Asia en “una zona libre de armas nucleares”, pero la tajante intervención de Vajpayi en el parlamento, descartó totalmente esa posibilidad, porque la India “no se fía de su vecino”.  

    Los dos países mantuvieron en 1965 una breve guerra, por el dominio de Cachemira, preámbulo del fuerte conflicto bélico del 3 de diciembre de 1971 ganado por la India, cuyas tropas militares ocuparon el Pakistán oriental, que posteriormente se convirtió en Bangla Desh. Y en 2002 también intentaron un nuevo enfrentamiento al enviar a miles de sus soldados a la frontera, luego que India acusó a Pakistán –que lo negó- de respaldar y dar cobijo a sus autores, de un ataque suicida contra el parlamento hindú.  

    De forma permanente la comunidad internacional ha venido realizando continuas presiones a ambos gobiernos para que mejoren sus relaciones y trabajen a favor de una “completa paz” con el objeto de evitar una “confrontación nuclear” que causaría numerosos peligros y traería diversos problemas al mundo entero.  

    Pakistán, presionado por Estados Unidos, ha variado su posición política y presentado a la India planes de paz que, sin embargo, no han podido concretarse. Y tras la intervención de Vajpayi ante el poder legislativo de su país, cada vez se alejan más las posibilidades para lograr un acuerdo.  

    Y la reciente guerra que Estados Unidos ganó en Irak, fue traída también a colación por el primer ministro hindú, tratando de sacar ventajas para su país, porque si la potencia mundial ignoró a la Organización de Naciones Unidas (ONU) para llevar a cabo esa confrontación bélica, la “India debe iniciar una nueva iniciativa en torno a Cachemira”.  

    “Creo que los países en vías de desarrollo deben pensar en su futuro”, añadió Vajpayi alejando así, según observadores de la política internacional, una posibilidad de “paz duradera” entre ambas naciones. Máxime cuando la India ha dado muestras de su espíritu belicoso no sólo contra Pakistán sino que también en 1962 mantuvo un enfrentamiento armado con China, otro de sus vecinos.

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