ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



CUBA: UNION EUROPEA SUSPENDIO INGRESO AL ACUERDO COTONOU  

    Cuba no estará, definitivamente, en el “Acuerdo de Cotonou” por disposición de la Unión Europea (UE), que así castigó al gobierno presidido por Fidel Castro, por la vulneración de los derechos humanos, la detención y condenas de cárcel de opositores y la aplicación de la pena de muerte a tres personas, en hechos que han sido calificados como “muy graves” por gobiernos y opinión pública mundiales.  

    El  mencionado Acuerdo de cooperación incluye grandes ventajas comerciales y cuenta con un fondo de 13.500 millones de euros para proyectos de desarrollo en los denominados países ACP (Africa, Caribe y Pacífico), y Cuba prácticamente tenía garantizado su ingreso en el mes de junio.  

    La fuerte represión a periodistas y dirigentes políticos y cívicos, y la ejecución sumaria a personas que intentaron llegar a Estados Unidos, huyendo del régimen, mediante el secuestro de una lancha de pasajeros, determinaron que la Unión Europea anunciase en Bruselas, el 30 de abril que el proceso de evaluación de la candidatura cubana quedaba suspendido.  

    El 20 de marzo pasado, el gobierno cubano detuvo a 79 dirigentes opositores bajo la acusación de “atentar contra la seguridad del Estado y colaborar con Estados Unidos”, y el 6 de abril, 33 de ellos fueron condenados a penas de prisión entre diez y 27 años, mientras el 11 de este mismo mes a tres personas –Enrique Copello, Bárbaro Leodán Sevilla y Jorge Luis Martínez- se les aplicó la pena capital.  

    A raíz de la condena a 27 años de cárcel al reportero gráfico Omar Rodríguez Saludes, y a 26 y 25 años, respectivamente a los periodistas Víctor Rolando Arroyo y Raúl Rivero, así como al dirigente opositor Héctor Palacios (25 años), Martha Beatriz Roque, Roberto Miranda y Antonio Díaz Sánchez (20 años para cada uno) y a muchos otros, la UE expresó que “los juicios son injustos y las condenas arbitrarias y excesivas” y pidió al gobierno de la isla que las suspendiese y dejase en libertad a los condenados, cuyo único delito fue el de disentir del régimen.  

    Advirtieron, además, que esos “lamentables sucesos y actos afectarán las relaciones de Cuba con la Unión Europea” y a la perspectiva de un incremento de la cooperación entre ambas partes, en clara referencia a la candidatura cubana para ingresar al Acuerdo de Cotonou.  

    Esta nueva decisión de la UE, complementaria de la declaración pública de condena por la detención de opositores y la aplicación de la pena de muerte, adoptada por unanimidad el 14 de abril por los ministros de Asuntos Exteriores de los “15” en Luxemburgo, se ciñe al criterio de no “permanecer en silencio” ante las “atrocidades del régimen” y el continuo deterioro político en la Isla.  

    Según Diego Ojeda, portavoz del comisario europeo de Relaciones Exteriores, Chris Patten, la UE, como comunidad democrática y defensora de los derechos humanos, no podía “premiar” la negativa actitud cubana con la aprobación de su ingreso al Acuerdo de Cotonou y existe, además, una posibilidad de tomar otras medidas adicionales para complementar el castigo al gobierno de Castro.  

    “Lo que está claro es que la bola está del lado cubano hasta que reparen el daño cometido a los Derechos Humanos más básicos en las últimas semanas. Si no se mueve la situación, la UE no tendrá ningún motivo para cambiar la decisión de hoy”, añadió Ojeda.  

    El gobierno cubano, a través de su ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, en “un alarde de cinismo”, como lo calificó la oposición, “se apresuró a desmentir” que Cuba tuviese algún interés en pertenecer al Acuerdo de Cotonou, olvidándose de las distintas gestiones que por instrucciones suyas realizaron el embajador de la isla en Bélgica y otros funcionarios para presionar la decisión favorable de la UE.  

    Varios de los países miembros de la UE son partidarios de tomar otras medidas contra el gobierno cubano, incluyendo la suspensión del diálogo político bilateral, lo que estudiarán los “15” en la cumbre de ministros de Asuntos Exteriores que se celebrará en Bruselas entre el 19 y 20 de mayo.  

    En 1996 Cuba suspendió ese diálogo político bilateral cuando la UE criticó, a propuesta de España, la falta de libertades existente en la isla. Sin embargo, la UE por propia iniciativa,  lo restableció en 2001.  

    La situación parece ser ahora muy diferente, porque el propio ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Dominique de Villepin, afirmó que los “15 pensamos que no es aceptable que un gobierno se comporte así, violando las leyes de la moral y las grandes leyes internacionales”.  

    El gobierno cubano ha defendido y justificado esas “violaciones de los derechos humanos”, señalando que han sido medidas “excepcionales” y culpando a Estados Unidos, de ser el causante,  por el embargo decretado hace 40 años y las dificultades económicas que ha sufrido la isla a causa del mismo.  

    A pesar del amplio rechazo que han tenido en el mundo esas decisiones del régimen castrista, que ahora se complementa con el “castigo” de la UE,  la Comisión de Derechos Humanos de la ONU mantuvo a Cuba como miembro de la misma,  en decisión tomada dos semanas después de la aplicación de la pena de muerte a tres personas y de las condenas de cárcel a los disidentes, lo que Castro consideró una “importante victoria” y un “apoyo total a su gobierno”.

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