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ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
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Una amplia estrategia para reducir la
impunidad de crímenes contra periodistas en el
mundo fue analizada por 150 informadores, miembros
de Organizaciones No Gubernamentales y Ministros de
distintos países que se reunieron durante dos días
en Kingston, la capital de Jamaica, para celebrar el
Día Mundial de la Libertad de Prensa, en una
conferencia organizada por la Organización de
Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la
Cultura (UNESCO).
Los participantes en esta cita conocieron un
informe del Comité para la Protección de los
Periodistas (CPJ), una Organización No
Gubernamental, que señaló que en el último
decenio fueron asesinados 366 periodistas en el
ejercicio de su profesión, convertida ahora en una
de las más arriesgadas y peligrosas.
Las cifras indican que 60 profesionales, un
16 por ciento, murieron en enfrentamientos armados;
otros 277 (el 76 por ciento) fueron asesinados y los
30 restantes fallecieron en situaciones de conflicto
que “no pueden calificarse de combates militares,
por ejemplo, cuando informaban sobre manifestaciones
callejeras”.
El CPJ registró, desde 1993, solamente 21
casos en los que los instigadores de asesinatos de
periodistas fueron detenidos y procesados, mientras
que la impunidad prevalece en el 94 por ciento de
ellos. Una cifra alarmante, por lo que las
organizaciones periodísticas vienen insistiendo
ante los respectivos gobiernos para que investiguen
a fondo las muertes de todos los periodistas y que
desaparezca la impunidad.
Los periodistas muertos durante las guerras
de Afganistán (9) en 2002, y de Irak (13) en 2003,
determinaron que el Director
General de la UNESCO, Koichiro
Matsuura, efectuara
repetidos llamamientos a los beligerantes para que
respeten los acuerdos internacionales y traten a los
periodistas como a la “población
civil” .
Matsuura recordó
la vigencia del Artículo 79 del Protocolo Adicional
de las Convenciones de Ginebra, que dispone que
“los periodistas que realicen misiones
profesionales peligrosas en zonas de conflicto
armado serán considerados personas civiles”, por
lo que a su juicio, “bajo ninguna circunstancia
debe atacarse a los periodistas”.
“En tiempos de guerra y de conflicto
violento, los peligros que enfrentan los periodistas
son mayores que los habituales, pero esas son
justamente las circunstancias en las que más se
aprecia la existencia de un sistema de información
independiente, fidedigno y profesional”, añadió
el Director de la UNESCO.
La conferencia organizada por la UNESCO,
denominada “Libertad de expresión: los retos del
Nuevo Milenio”, fue instalada por el Primer
Ministro de Jamaica, Percival
J. Patterson, y en el
acto inaugural también intervinieron la Ministra de
Educación, Juventud y Cultura de Jamaica, Maxine
Henry-Wilson, el
Director de la UNESCO y el presidente del Comité
Mundial para la Libertad de Prensa, James Ottaway
Jr.
Este acto sirvió también para entregar el
premio “UNESCO-Guillermo Cano de 2002” a la
periodista israelí Amira Hass,
primera y única mujer de la prensa hebrea que
estableció su residencia en los territorios
palestinos. Koichiro Matssuura,
alabó la labor de la periodista y dijo que “en
los últimos diez años Amira Hass
ha dado prueba de dotes excepcionales de entrega e
independencia en el plano profesional. Si se llega a
establecer la paz entre israelíes y palestinos,
será gracias a personas como la señora Hass,
que son capaces de observar la realidad y
comprenderla”.
Este premio rinde homenaje al periodista
colombiano Guillermo Cano Isaza, asesinado por orden
del entonces jefe del narcotraficante cartel de
Medellín, Pablo Escobar, el
17 de diciembre de 1986, cuando abandonaba
las instalaciones del diario El Espectador, de
Bogotá, del cual era su Director.
Además del tema de la impunidad, los
debates se centraron en otros relacionados con la
seguridad de los periodistas y la libertad de
expresión y en las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación en el marco de la
sociedad de información.
El Director interino del CPJ, Joel Simon
hizo la presentación sobre la impunidad que rodea
los crímenes contra periodistas, mientras Julio
Muñoz, Director Ejecutivo de la Sociedad
Interamericana de Prensa (SIP), y Pierre Lemoine,
miembro de Reporteros sin Fronteras (RSF) destacaron
la situación internacional en este ámbito,
mientras otros periodistas presentaron casos
concretos sobre la situación que se registra en
Brasil, la región del Caribe –especialmente
Cuba-, Irán, Nepal y Ruanda.
En el tema “La seguridad de los
periodistas”, algunos representantes presentaron
casos relacionados con sus respectivos países y
regiones. Sobre Afganistán lo hizo el Viceministro
de Información y Cultura afgano, Abdul
Hammed Mubaraz;
la española Carmen Gurruchaga
Basurto, periodista de
la Cadena de Televisión Antena 3, sobre el país
Vasco; Amira Hass, sobre
Israel-Palestina; Martha Ruiz, sobre Colombia, y Reliana
Masters-Smith,
sobre Zimbabwe.
También hubo discusiones, propuestas y
proyectos relacionados con temas sobre “Libertad
de expresión en las sociedades del conocimiento:
oportunidades”; “Obstáculos a la plena
aplicación de la libertad de expresión en la
sociedad de información”; “La relación entre
la libertad de expresión, las tecnologías de la
información y la comunicación y el desarrollo”.
La clausura de la conferencia estuvo a cargo
del Ministro de Información de Jamaica, Burchell
Whiteman, y del
Subdirector General de Comunicación e información
de la UNESCO, Abdul Waheed
Khan.
Aprovechando la conmemoración del “Día
Mundial de la Libertad de Prensa”, la Federación
Internacional de Periodistas (FIP) y distintas
organizaciones de los medios de difusión,
sindicatos de periodistas y grupos de defensa de la
libertad de prensa, crearon el International News
Safety Institute
(INSI), que se encargará de adelantar una campaña
mundial para propiciar el surgimiento de una cultura
de seguridad en el sector empresarial de los medios
de comunicación de masas. Como bien lo dijo el Director de la UNESCO, “cada vez que un periodista es víctima de la violencia, la intimidación o la detención arbitraria en razón de su empeño por dar a conocer la verdad, son todos los ciudadanos los que se ven privados del derecho a expresarse y a actuar de acuerdo con su conciencia”. Y la Conferencia de Kingston hizo suyas estas palabras. |