|
ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
|
|
|
El Síndrome Respiratorio Agudo y Severo (SRAS)
o neumonía atípica, se cobró dos nuevas víctimas,
esta vez no mortales, en China y fue causante de la
“purga” del ministro de Sanidad, Zhang
Wenkang, y del alcalde
de Pekín, Meng Xuenong,
destituidos de sus cargos y expulsados del Partido
Comunista por haber mentido y ocultado cifras sobre
la gravedad de la epidemia.
El ya ex ministro había afirmado
oficialmente que en China el SRAS había causado 12
muertes, cuando en realidad eran 79 las víctimas
mortales, y negaba que hubiese 1.807 personas
infectadas; afirmaba también que en Pekín había sólo
40 infectados y las muertes alcanzaban únicamente a
cuatro personas, pero el Secretario de Estado de
Sanidad, Gao Quiangan,
desmintió esas cifras y señaló que el ministro y
el alcalde habían ocultado las “verdaderas”,
que demostraban la gravedad de la epidemia.
Por su parte, la Organización Mundial de la
Salud (OMS), a través de su experto Jeff
Mc Farland,
desmintió también esas cifras y señaló que en
China existen 1959 casos de infectados y 86 personas
muertas, de las cuales 20 lo fueron en Pekín, y que
el número de casos confirmados aumentó a 455.
Con estas dos destituciones, es la primera
vez que el gobierno chino reconoce la magnitud y
gravedad de la epidemia, y el miembro del Buró Político
del Partido Comunista He Gouquiang
expresó que “existen importantes carencias en la
obtención de informaciones, en los informes de
observación y en las investigaciones en el seno de
la municipalidad de Pekín la epidemia de neumonía
atípica ni fue reportada a tiempo ni de manera
correcta”, en declaraciones al periódico
“Beijing Ribao”.
A su juicio, las “medidas de prevención y
los socorros no fueron adecuados. No permitieron
observar ni impedir las vías de propagación de la
epidemia”, por lo cual justificó plenamente la
“purga” de los dos funcionarios.
Este relevo se produjo tras las críticas que
la OMS lanzó al gobierno y luego que el presidente
chino, Hu Jintao,
ordenó dar “la máxima importancia” a la lucha
contra la neumonía atípica, que se propagó por
casi todo el país durante varios meses mientras el
ministerio de Sanidad desarrollaba una amplia campaña
de desinformación para, a su juicio, no “alarmar
a la población”.
El gobierno chino anuló también la semana
de vacaciones del 1 al 7 de mayo próximo, en
desarrollo de una “medida preventiva” para
evitar la propagación de la enfermedad, debido a
que por esta época la gran mayoría de chinos
acostumbra a viajar.
Al mismo tiempo, China anunció el 21 de
abril que “tiene a punto” una prueba que
permitirá establecer en sólo 60 minutos si un
paciente está o no infectado, con lo cual podrá
avanzarse muchísimo en la prevención del mal y,
sobre todo, en evitar que personas contagiadas
puedan transmitirlo a
las sanas.
El SRAS se ha extendido prácticamente por
todo el mundo y ya la cifra de víctimas mortales se
acerca a las 200, mientras el número de infectados
se eleva a cifras “muy relevantes”, que superan
los cinco mil.
De acuerdo con la OMS, el primer caso de
neumonía atípica se produjo en la ciudad de Cantón
–capital de la provincia del mismo nombre- el 16
de noviembre pasado y se extendió, inicialmente a Hong
Kong y luego a no menos
de 30 países.
En Hong Kong,
las autoridades de Sanidad señalaron que hasta
ahora han muerto 81 personas y hay 1.358 infectados,
y tanto allí como en el resto del mundo donde ha
“sentado sus reales” el SRAS, las víctimas
mortales son, en su mayoría, personas de más de 65
años, cuyo sistema inmunológico está debilitado.
La neumonía atípica es una enfermedad
infecciosa, aguda y transmitible.
Su periodo de incubación
va de dos a siete días después del contacto con el
portador y sus síntomas son parecidos a los de la
gripe, con alta fiebre, superior a los 38 grados, dificultades
respiratorias, dolores de cabeza y musculares y
malestar general. Aunque en varias ciudades y países se está trabajando con toda celeridad para descubrir un tratamiento eficaz contra el SRAS, y en algunos casos se ha informado que el virus que lo produce ya está identificado, hasta ahora no hay con certeza una solución, y por eso la pandemia en vez de disminuir sigue en pleno y peligroso ascenso, aunque de todas maneras ya el mundo científico es consciente de la gravedad y está tomando medidas de prevención y pidiendo a los gobiernos que las adopten y pongan en práctica con urgencia. |