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ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
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El gobierno de Canadá incluyó en su
“lista de terroristas” a las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (Farc),
el Ejército de Liberación Nacional (Eln)
y las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc)
y dispuso que todos los activos de esos grupos y de
las personas identificadas como miembros de ellos
podrán “ser confiscados y decomisados” por sus
autoridades.
Con esa decisión, Canadá se une a Estados
Unidos que a través del Departamento de Estado también
tiene a incluidas en su lista de terroristas a esas
tres bandas, y a la Unión Europea (UE) que hace lo
mismo con Farc y Auc,
aunque ha excluido al Eln.
Canadá es otro de los países que ha
respondido positivamente a la solicitud del gobierno
colombiano para calificar así a grupos
que nacieron como agrupaciones guerrilleras y que se
han convertido en temibles bandas terroristas, las
que han estando respaldadas,
las Farc y el Eln,
por la extrema izquierda, y las Auc,
por la extrema derecha.
Las tres
organizaciones terroristas cuentan con un potencial
de 30.000 a 40.000 personas, pero son las Farc
las que acogen al mayor número, unas 24.000.
Además de los actos terroristas, todas están
dedicadas al tráfico de drogas, del que
paulatinamente han ido alejando a los diferentes
“carteles”. Además, las Farc
han contado con el asesoramiento y entrenamiento de
las bandas terroristas Ira, de Irlanda, y
Eta, de España.
“El gobierno de Canadá ha establecido que
estas entidades han estado envueltas en actividades
terroristas, con pleno conocimiento de causa”,
señaló un comunicado dado a conocer por la
embajada de ese país norteamericano en Bogotá.
Al mismo tiempo, la nota diplomática
señaló que además de las sanciones económicas
que tengan, se aplicarán penas, incluyendo
sentencias de hasta 10 años de cárcel, a las
personas y organizaciones que manejen las
propiedades o finanzas de esas bandas terroristas.
También, señaló el comunicado de la
embajada, “se considera un crimen facilitar,
contribuir o participar en actividades de los grupos
incluidos en lista, que está contenida en el
Código Penal de Canadá”.
La resolución 1373 aprobada por el Consejo
de Seguridad de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), solicita a los Estados congelar los
activos de los grupos terroristas, entre otras
medidas, para combatirlos con más capacidad y
evitar que sigan financiándose con el producto de
sus crímenes y delitos, como en el caso colombiano,
del narcotráfico, el secuestro y el chantaje.
Canadá es uno de los países firmantes
de esa resolución.
La petición elevada por el presidente
colombiano, Alvaro Uribe
Vélez, sin embargo no ha encontrado el apoyo de
varios países latinoamericanos y fronterizos como
Brasil, Ecuador y Venezuela, que se resisten a
declarar a esas bandas como terroristas, pese a que
la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó
una resolución en tal sentido, que esos tres
países suscribieron, pero que “ahora no
cumplen”.
El gobierno de Venezuela, presidido por Hugo
Chávez, ha sido acusado, incluso por el propio
ejecutivo colombiano, de
apoyar las actividades de las Farc
y el Eln y de permitir a
sus cúpulas dirigentes residir en ese país. Aunque
el gobierno venezolano ha rechazado esas
acusaciones, al parecer existen “elementos
probatorios que demuestran, sin ninguna duda, ese
apoyo institucional”.
Brasil, por su parte, ha dicho
–“una pueril excusa”, la calificaron la prensa
y dirigentes políticos colombianos- que no los
declara terroristas por “si acaso debe desempeñar
un papel de mediación”, que el mismo presidente
Uribe se encargó de aclarar, cuando afirmó: “Ni
lo deseamos ni se lo vamos a pedir al gobierno del
presidente Luiz Inácio
Da Silva. No queremos ninguna mediación
brasileña”.
Mientras tanto, en Bogotá, el
Comandante del Ejército, general Carlos Alberto Ospina
Ovalle, acusó a las Farc
de “violar de forma constante” los Derechos
Humanos, al tiempo que anunció un aumento de las
recompensas para “las personas que den
información sobre aquellos terroristas que están
asesinando a militares y policías”.
El jefe castrense informó de que en el
primer trimestre de 2003, “han quedado fuera de
combate 2.700 terroristas de las Farc,
Eln y Auc”,
y anunció el ingreso de otros 10.000 “soldados
campesinos” para
reforzar las fuerzas militares en distintas
regiones. Igualmente dijo que se continúa, “sin
pausas ni treguas”, luchando contra esas tres
bandas terroristas. De todas formas Colombia no cejará en su empeño de lograr un amplio y mayoritario apoyo hacia sus demandas para poder “cercenar el poder económico” de las tres bandas, que es bastante elevado y que está distribuido por varios países latinoamericanos, Europa y Estados Unidos, y para que se les declare “como lo que son, auténticos terroristas”. |