ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



 
JUAN PABLO II, EL PAPA VIAJERO DE DOS SIGLOS
 
    Juan Pablo II, convertido en el quinto Pontífice de la historia con más años al frente de la Iglesia Católica y en el más viajero porque entendió que la doctrina de Cristo debía propagarse por el mundo entero y no desde el encierro de su despacho en el Vaticano, cumplió 24 años de Papado -8.760 días- durante los cuales ha visitado 129 países y desarrollado una intensa actividad evangélica.
 
    El último Papa del siglo XX y primero del siglo XXI, fue elegido por el Sínodo de Cardenales el 16 de octubre de 1978 a la edad de 58 años, siendo el más joven del siglo y el primero no italiano desde el holandés Adriano VI (1552).
 
    Cardenal de Cracovia, Karol Wojtyla tomó el nombre de Juan Pablo II en honor a su antecesor Juan Pablo I, que tuvo un efímero pontificado, y anunció que no piensa retirarse, pese a su edad -82 años- y a su evidente deterioro de la salud, porque confía en la Virgen -de la cual es el mejor devoto- para que le ayude a superar sus actuales dificultades y le permita continuar su labor eclesiástica.
 
    Para conmemorar esos 24 años y su devoción a la Virgen María, el Sumo Pontífice presentó el nuevo Rosario, que tras 797 años pasará de quince a veinte Misterios. Los cinco nuevos, denominados de la Luz "invitan a ampliar la meditación sobre la vida pública de Jesús, se basan en la cita bíblica de Juan que dice que "Cristo es la luz del mundo (Juan 8, 12"), afirma la carta apostólica que firmó el Papa.
 
    Dicha carta asegura que estos cambios "no son una imposición sino una recomendación que ayuda a la espiritualidad de los fieles católicos, para la buena devoción a la Virgen". Los nuevos Misterios, que obligarán a reformar los rosarios o camándulas con los que se rezan, se refieren al bautismo de Jesús en el Jordán, la autorrevelación en las bodas de Canáa, el anuncio del Reino de Dios, la transfiguración en el monte, y la institución de la Eucaristía.
 
    El  Rosario fue inventado por el santo español -nacido en la provincia de Burgos- Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores en el siglo XII, entre 1205 y 1208, como "expresión de amor a la Virgen".
 
    El Pontificado más largo correspondió a San Pedro, que según los escritos, dirigió entre 34 y 37 años el Colegio Apostólico, y el cuarto que más ha durado, con 24 años y seis meses, fue el de Pío VI (1775-1799).
 
    Juan Pablo II ha sido incansable en su labor peregrina y durante los 98 viajes realizados fuera de Italia, con un recorrido de 1.155.253 kilómetros -tres veces la distancia entre la Tierra y la Luna- ha visitado 129 países y 695 de sus ciudades con una duración total de 574 días, al tiempo que ha pronunciado 2.357 discursos, únicamente en sus visitas internacionales.
 
    Ha sido, sin duda, el Pontífice que más plazas y lugares públicos ha llenado en el mundo, cosa que, por ejemplo, no han podido hacer los más grandes políticos de la tierra. Allí donde va es venerado y aclamado y en los últimos 50 años sólo se recuerda otro Papa tan carismático y querido como él: Juan XXIII.
 
    Según el Vaticano, un total de 16.561.000 fieles de todo el mundo ha asistido a sus audiencias públicas de los miércoles en la Plaza de San Pedro en Roma, mientras que ha celebrado otras 1.055 audiencias públicas en el Vaticano y se ha entrevistado con 677 Jefes de Estado y 219 primeros Ministros o presidentes de Gobierno han sido recibidos en audiencia.
 
    Consumado políglota, el otrora actor de teatro en su ya lejana juventud, perseguido político en su Polonia natal por el comunismo y a punto de morir durante un atentado realizado en la Plaza de San pedro, es el Papa 264 en la historia de la Iglesia Católica y ha elevado a la gloria de los altares a 464 santos, proclamado a 1.297 beatos y presidido 47 ceremonias de canonización.
 
    El también Obispo de Roma ha convocado ocho consistorios para el nombramiento de 201 Cardenales y publicado 13 encíclicas, igual número de exhortaciones apostólicas, once constituciones apostólicas y 42 cartas apostólicas.
 
    Esto significa que su labor ha sido incansable, porque a todo ello se unen los 142 viajes dentro de Italia, durante los cuales ha visitado 259 localidades de este país.
 
    Afectado por el mal de Parkinson, visiblemente desgastado en su salud y en su voz, Juan Pablo II, no obstante, anunció que "seguirá con su labor apostólica hasta que Dios lo quiera", despejando así cualquier duda a su continuidad y a los comentarios -surgidos muchas veces desde el propio Vaticano- sobre que presentaría su renuncia y regresaría a Polonia.
 
    Durante los dos últimos años, el Papa Wojtyla ha vivido las más amargas experiencias de su Pontificado al aparecer, como una verdadera epidemia, la pederastia en el seno de la Iglesia, especialmente en la de Estados Unidos. pero no ha vacilado y se ha enfrentado, sin timideces ni cobardía al problema, buscando desterrarlo porque sabe los grandes perjuicios que causan a la religión e Iglesia católicas, a la que acosan otros problemas, entre ellos el inevitable de su sucesión.
 
    El Papa, que aceptó en 1978 el reto de dirigir a más de 2.000 millones de católicos en el mundo, desea seguir siendo el peregrino y el gran orientador de su religión, sin pensar en lo que ello significa por su edad y su salud.
 
    Con la misma fortaleza que mostró cuando un terrorista intentó matarlo, ahora en el otoño de su vida, no cede  ni da muestras de flaqueza. Su pregonada confianza en Dios y en la Virgen, en la doctrina que predica y en su amor por la humanidad, pueden más que sus disminuidas fuerzas.
 
    Por eso es que en sus viajes, donde pregona la unión y la verdad, la igualdad de los seres humanos, el diálogo como solución a los problemas bélicos, el destierro de la pobreza y las desigualdades en los cinco continentes, escucha siempre "Juan Pablo II, te quiere todo el mundo".

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