ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



JAPON: LANZAMIENTO DE “SATELITES ESPIAS” ENFURECE A NORCOREA

    A  partir de 1998 Japón decidió “dar un vuelco” a su programa espacial, que estaba desde entonces limitado a misiones no militares, y el pasado 26 de marzo sorprendió al mundo con un proyecto multimillonario de inteligencia: el lanzamiento de dos “satélites espías”, de un programa de cuatro, que en cierta forma constituye una “advertencia” hacia su vecina Corea del Norte.  

    A sólo dos años de finalizar el siglo XX, Corea del Norte lanzó un misil balístico de largo alcance, que cruzó la principal isla de Japón antes de caer en el Océano Pacífico frente a la costa de Alaska. Eso determinó la variación del programa de defensa japonés para poner en marcha el  los “satélites espías”, cuyos lanzamientos, desde una remota isla del sur del país, enfurecieron a Norcorea, que condenó el programa y los calificó de “amenaza grave”.  

    El gobierno japonés teme que, como se ha denunciado internacionalmente, el gobierno comunista de Corea del Norte, además de los misiles de largo alcance, esté desarrollando armas nucleares, lo que constituye un “evidente peligro” para el país del “sol naciente” que con sus “satélites espías”  busca encontrar un mecanismo de defensa para el futuro.  

    Para Corea del Norte, el lanzamiento de dichos satélites constituye un “acto hostil” que, además, viola el acuerdo bilateral suscrito hace seis meses, en septiembre de 2002, y que incluye una moratoria en el lanzamiento de misiles de largo alcance. Pero ambos países recelan entre sí y, sobre todo Japón, considera que por las actuales circunstancias mundiales, es más factible que los norcoreanos recurran al uso y despliegue de ese armamento y, que por tanto, incurran en su incumplimiento.  

    Según informaron fuentes del gobierno japonés, ambos satélites fueron lanzados a bordo de un cohete H2-A y el costo estimado del programa –cuando menos  cuatro satélites- será de  2.050 millones de dólares. No se informó, sin embargo, la fecha del próximo lanzamiento. Advirtieron, asimismo, que en ningún caso quieren ni desean  “provocar a Corea del Norte”.  

     Cada “satélite espía” es capaz de tomar imágenes fotográficas convencionales, así como de radar, y la vida útil prevista es de cinco años. Estarán orbitando la tierra a una altura entre 400 y 600 kilómetros, e independientemente del buen o mal estado del tiempo podrá enviar imágenes.  

     Corea del Norte es considerada una “amenaza latente” en el mundo, pero especialmente para sus vecinos Japón y Corea del Sur, máxime después que rompiese sus conversaciones con este último país, alegando una pretendida acción en su contra por parte de Estados Unidos.  

    Hace poco tiempo la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) por 33 votos a favor y dos abstenciones  -Rusia y Cuba- denunció a Norcorea por “violación de sus compromisos nucleares” ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), y Estados Unidos expresó, en febrero pasado, que ese país “tiene una o dos armas nucleares”.  

    Con unas sanciones de la ONU se busca que Corea del Norte pueda “estancar su programa de armas nucleares”, máxime después que anunciase su decisión de retirarse del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNPN), aunque hizo la salvedad que únicamente utilizará sus centrales nucleares para “fines pacíficos y no militares”.  

    Japón reiteró, tras las acusaciones norcoreanas, que sus “satélites espías” no buscan “enconar la difícil situación internacional” y que en ningún caso los utilizará en contra de los “principios que rigen actualmente en materia de armamento nuclear” y que, como siempre, su “espíritu sigue siendo pacifista”.  

    En febrero pasado, el Secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, afirmó durante un viaje a Alemania, que Corea del Norte “puede tener suficiente material nuclear para hacer entre seis y ocho armas nucleares adicionales”, porque de acuerdo con los servicios de inteligencia de varios países, actualmente posee “una o dos armas nucleares”.  

    Por esa misma época, el Primer Ministro japonés, Junichiro Koizumi, luego de una entrevista mantenida en Moscú con el presidente ruso, Vladimir Putin, se mostró disconforme por la decisión norcoreana de abandonar el TNPN y señaló que constituía “una actitud muy lamentable”.  

    Es posible, dijeron expertos estadounidenses y asiáticos, que ese anuncio norcoreano obligase a Koizumi  a pedir la agilización del programa de “satélites espías” y de “ponerlo rápidamente en marcha” para tratar de advertir a su vecino que “Japón no está dormido” y que tiene el mismo derecho para buscar “medidas previas defensivas o que le permitan conocer anticipadamente las intenciones del gobierno de Corea del Norte”.  

    También la reciente decisión norcoreana de no seguir asistiendo a las reuniones que mantenía con el comando de la ONU encargado de vigilar el fiel cumplimiento del Acuerdo de Armisticio, firmado por las dos Coreas  el 27 de julio de 1953, tras una guerra de tres años, han vuelto a poner “bajo sospecha a su gobierno”, y por esta razón, a lo mejor señalan los expertos, nadie a excepción de Corea del Norte, ha puesto en entredicho el comienzo del programa de “satélites espías” que los japoneses pusieron recientemente en marcha

Portada - Indice