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ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
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UE: CRECE LA COMUNIDAD DEL "VIEJO
CONTINENTE"
El "viejo continente" encontró el
espaldarazo definitivo para seguir creciendo en comunidad gracias al
amplio respaldo que los votantes de Irlanda le otorgaron en el
referéndum celebrado el 19 de octubre, en donde el "Sí" logró un 62,89
por ciento para salvar el Tratado de Niza, básico para que a partir de
2004 la Unión Europea tenga otros diez países miembros.
Estos países del este europeo son
Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania,
Polonia, República Checa y Rumania.
La ampliación, primer paso para
alcanzar en pocos años la "Gran Europa Unida", permitirá a diez nuevos
países, que fueron satélites políticos de la extinguida Unión
Soviética, ser miembros de pleno derecho en el hasta ahora exclusivo "Club
de los 15", y a 470 millones de personas beneficiarse de las ventajas
que significa esa gran unión.
El "rectificar es de sabios" y así
los entendieron los votantes irlandeses que en junio de 2001 ganaron
con el "no", lo que impedía a Europa expandirse y abrir sus fronteras
con nuevos criterios y nuevas alternativas, todas encaminadas a unir
el este con el oeste.
La amplia victoria, con un 25,78 por
ciento de ventaja sobre el no -62,89 por 37,11- no fue sólo
apabullante sino que registró algo insólito: el "sí" triunfo en los 42
distritos electorales en los que se encuentra dividida Irlanda. Hace
16 meses el "no" registró el 56 por ciento frente al 46 afirmativo.
Los quince miembros de la Unión
Europea, entre ellos España, recibieron con "alegría y alivio" el
resultado del referéndum, porque ahora se pondrá en marcha el "tren de
la ampliación" que, encontrará, sin ninguna duda, varios obstáculos,
raíles muchas veces no bien colocados pero que, no obstante, le
permitirá llegar en el tiempo preciso a la estación central.
Se intentará, por parte de los
quince actuales y de los diez nuevos, alcanzar la ampliación
intentando pasar del "tren de poca velocidad" al Ave, para
así imprimir el ritmo que Europa necesita para poder luchar "mano a
mano" con Estados Unidos.
Esta gran oportunidad que los
irlandeses abrieron para alcanzar la paulatina reunificación europea
ha sido, para el presidente del Parlamento Europeo, Pat Cox, también
irlandés, una acción muy brillante y decisiva porque "se ha derribado
el último ladrillo del muro de Berlín".
En cambio, para Justin Barrit,
director de la campaña contra el "No", "se avecina una tragedia"
porque, a su juicio, el de Niza "es un Tratado nefasto".
Otros de los hechos destacados de
este referéndum, en relación con el de hace un año, es la mayor
motivación de los votantes, pues del 34,80 por ciento de 2001 se pasó
el sábado al 48,45. El sólo hecho que un 13,65 más de irlandeses
hubiesen ejercido su derecho cívico, demuestra que el pequeño país de
cuatro millones de habitantes no quería ser un obstáculo para el gran
sueño y el objetivo unificador que tienen y persiguen los europeos.
Uno de los partidos que más lucharon
para que la gente votase por el "No" fue el Sinn Fein, brazo político
de la organización terrorista Ira. Su principal argumento es que el
Tratado de Niza socava el poder de Irlanda en la Unión Europea y le
impide continuar con su "tradicional neutralidad".
El gobierno del primer ministro
irlandés, Bertie Ahern, tuvo buenos e inmediatos reflejos y siempre
señaló que su país no participará en la defensa común europea y para
cumplirlo prometió presentar una reforma constitucional, que garantice
esa neutralidad de una forma eficaz.
Aherm, tras conocer el
resultado, afirmó que "muestra que, como país, damos la bienvenida con
el corazón y la cabeza a los estados candidatos a ingresar en la UE".
Sin embargo, tras la euforia, los
"Quince" tendrán que "hilar muy fino" para allanar el camino de la
ampliación porque existen puntos y temas muy importantes que no pueden
aprobarse a la ligera, so pena que el esfuerzo para unir a Europa
fracase.
Uno de los frentes en los que se
estima en círculos de la UE que habrá que estudiarse con el máximo
cuidado es el relacionado con la agricultura, porque esta representa
la mitad del gasto del presupuesto común.
Los diez países que entrarán, todos
hasta el inicio de la "perestroika" tenían regímenes comunistas que,
poco a poco, fueron desapareciendo, con lo cual también garantizan que
pueden entrar en la Comunidad sin recelos ni teniendo que realizar
"malabares políticos" para evitar la desconfianza de quienes antes de
dos años serán sus "nuevos socios".
"Ahora estamos en condiciones de
ultimar nuestros preparativos para la ampliación de la Unión Europea",
manifestó Romano Prodi, presidente de la Comisión", mientras que el
presidente del gobierno español, José María Aznar, el triunfo del
"sí", "es una muestra de confianza en el futuro y en las ventajas de
una Unión ampliada".
La "vieja Europa" intentará ahora
rejuvenecerse porque no hacerlo puede servir para una "especie de
suicidio colectivo" ya que como dijo el español Javier Solana, alto
representante de la Política Exterior y de Seguridad de la Unión, "la
decisión irlandesa ha sido trascendental porque nos sitúa en el umbral
de la Nueva Europa".
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