EDITORIALES   MES de ABRIL

JUEVES - EL DÍA DE JÚPITER
Dios todopoderoso, padre de los dioses y de los hombres. Política

DIA  1

Jueves Santo, Última Cena, Eucaristía, Lavatorio de los pies, Amor fraterno, Judas el traidor... grandes temas que se agolpan en la conmemoración del día de hoy. Los mismos que celebramos o recordamos con mayor o menor convicción estos ritos, asistimos asombrados o acaso indiferentes a un par de espectáculos que nos ofrece la pequeña pantalla: dos mensajeros de la paz, que quieren parecer salidos de un paso de Semana Santa, proclaman solemnemente, a través de la televisión oficial de Euskadi, la bondad y conveniencia del terrorismo de baja intensidad para alcanzar la convivencia y la paz . Se trata en realidad de un terrorismo humanitario. No les iría nada mal a esos un buen lavado de pies. Y el segundo espectáculo en dos actos: primero, bombardeos humanitarios por la mañana, más bombardeos humanitarios al mediodía, y más bombardeos humanitarios a la noche. Segundo acto: tragedia humanitaria, humanitaria limpieza étnica, masacres humanitarias. De repente se nos han vuelto todos humanitarios. Han estirado la palabra como el chicle y ahora ya todos hacen lo que hacen por humanitarismo. ¿No podrían unirse los obispos de esos cristianísimos feligreses y hacerles a todos un buen lavado de pies?

EL ALMANAQUE de hoy, bajo la palabra "duelo" te ofrece algunas informaciones que proyectan una luz distinta sobre las tradiciones de la Semana Santa.

DIA  8

Ya lo decíamos el otro día: la OTAN es una especie de ONG que va haciendo el bien sin mirar a quién. Sólo la mueven razones humanitarias. La suya es una guerra humanitaria, la dantesca catástrofe que ha desencadenado, y además sin hacerse cargo de ella, porque bastante humanitarismo despliega con su guerra, es humanitaria como la que más. Y por si faltaba algo, ahora nos viene el portavoz de la OTAN explicándonos que la constitución Servia defiende los derechos de las minorías étnicas, y que lo único que quieren es obligar a Milósevich a cumplir su propia Constitución. Así de sencillo y así de claro. Ahora ya saben a quién acudir las minorías étnicas que en cada país y en cada región ven que los poderes públicos no cumplen la Constitución. La OTAN ha aprendido que la solución y por tanto la prevención de los males del nacionalismo pasa por obligar por los medios que haga falta, a cumplir la Constitución. "Ha habido 3.5 millones de desplazados por culpa del nacionalismo en los Balcanes desde 1991", ha dicho el portavoz de la OTAN. El programa de esta humanitaria ONG se va precisando. Es la propaganda antinacionalista, es la defensa de las Constituciones de cada país, es convertir los territorios en multiétnicos. Es el éxito político que persigue la OTAN, como nos ha recordado machaconamente el señor Aznar. Nuestro presidente le empieza a encontrar el gusto al papel político de la OTAN. Si Solana cayó deslumbrado del caballo, es que nos quedan por ver aún grandes y prodigiosas conversiones.

EL ALMANAQUE entra hoy, y seguirá el próximo jueves, en la autodeterminación. Si hemos de saber de qué hablamos, más vale que empecemos destripando las palabras. Nunca será tan doloroso como destriparnos unos a otros.

DIA 15

Bueno, es la altísima política de hacer el bien sin mirar a quién. Es el inevitable precio de hacer la guerra tan confortablemente, desde tan arriba. Humanitarios ante todo y sobre todo. Esas cosas pasan hasta en las guerras más humanitarias. No es nada, son los daños colaterales. No hay que alarmarse. Esta guerra nos sigue suministrando sofisticadísimas armas verbales. Tal como van explicándose los políticos europeos, sobre todo los que tienen chinas en el zapato, existen varias clases de nacionalismos peligrosos: el nacionalismo radical, el nacionalismo totalitario y el nacionalismo excluyente. No entran en detalles, por supuesto, ni explican cuáles son las características de cada uno ni dónde se dan. Aunque no lo digan nuestros políticos, los nacionalismos que ni son radicales, ni son totalitarios, ni son excluyentes, son buenos. Los americanos, que son menos sutiles, dicen que sólo son buenos los nacionalismos que no son nacionalismos, porque el más moderado tiene algún ramalazo radical, el más democrático sueña con gloriosos amaneceres, y el más integrador te exige que abjures de tu paganismo y adores al único Dios verdadero. Dicen que penalizar el tráfico de drogas y liberalizar su consumo, son sutilezas europeas que nunca entenderán. Son peligrosos estos americanos.

EL ALMANAQUE sigue hoy intentando averiguar qué se esconde tras la palabra autodeterminación.

DIA  22

¡Cómo resuenan en nuestros oídos las santas palabras del obispo Setién! "A pesar de ser distintos, podemos estar juntos". Seguro que monseñor Setién tendrá ya la solución. ¡Ama tanto la paz de su pueblo! Seguro que estará aprendiendo grandes lecciones en los Balcanes. A lo mejor su propuesta consiste en profundizar en el derecho de autodeterminación. Acaso está acercando posiciones con la OTAN y ha llegado a la conclusión de que siendo ya tan profundas las diferencias entre unos vascos y otros, y habiendo puesto los pacíficos tanta sangre y tanto fuego para avanzar en el camino de la paz, la mejor solución para evitar que los que no desean la paz sigan provocando a los pacifistas, sea quizás asignar unos territorios para los vascos distinguidos y otros para los que da vergüenza llamarles vascos. Kósovo puede ser la estrella que ilumine al santo pastor para llevar a su rebaño por el camino de la salvación. La incomprensión, la intransigencia, el odio que ha nacido del simple hecho de que a unos vascos se les haya envenenado la sangre, porque les han enseñado desde los púlpitos y en las ikastolas que los metecos eran distintos, se puede muy bien resolver poniendo la venda antes de que la herida vaya a más. Si se profundiza en la autodeterminación y se distribuye el territorio vasco por etnias, se conjura el peligro del enfrentamiento. Una vez que alguien ha convertido en dogma de fe respetabilísimos postulados, pero postulados al cabo, y ha puesto en marcha sus cruzadas de purificación y su guerra santa, no quedan opciones a no ser que se renuncie a los dogmas. Ésa es la madre del cordero. ¡Dios nos coja confesados! Malo si se generaliza la conducta de Milósevic (la madre tierra es la fuente de todo derecho; todo lo que se hace en nombre de ella es santo). Y malo si se convierte en norma la conducta de la OTAN (si el sistema no funciona, estoy legitimado para saltármelo). He ahí dos filosofías enfrentadas. Y nosotros, en medio.

DIA  29

BANCOS ESPECIALES

-¿Pero a ti no te llamó la atención que un buen día llegase al parque donde ibas a pasear todos los días, un pintor que marcó un par de bancos con una J escrita dentro de la estrella de David?

-No me pareció que con eso nos hiciesen ningún daño ni a los alemanes ni a los judíos. Había que ser disciplinados y obedecer, que sin disciplina es imposible que funcione un país.

-¿Y no te pareció extraño que fuesen desapareciendo los judíos de los bancos y de las calles hasta que finalmente no se sentaba nadie allí? Tú los conocías, ¿no?

-Pues no, uno no va por los parques fijándose en qué bancos están ocupados y cuáles libres. No, no me fijé. Los conocía, pero tampoco iba a estar controlándolos.

-¿Y no te sorprendió que al cabo de un año volviese el pintor a repintar todos los bancos, borrando la estrella con la J, y convirtiéndolos así de nuevo en bancos normales?

-Bueno sí, he de confesar que un poco sí que me extrañó, pero como al fin y al cabo no era cosa mía, tampoco era cuestión de ponerme a indagar la historia de aquellos bancos.

-Claro, así se explica que pasase lo que pasó. Los bancos no eran cosa vuestra; y los judíos, tampoco.

Éste es un diálogo real de un alemán con su madre. No se podía explicar que los alemanes de a pie aceptaran en silencio el totalitarismo de Hitler, que con tanta eficiencia les limpiaba el país de vecinos con los que se llevaban de maravilla. Si los libros sagrados del régimen, con Mein Kampf a la cabeza, decían que la noble nación alemana no tenía que soportar esa humillación en su territorio, sabrían sin duda lo que decían. No era cuestión, por tanto, de andar fijándose en cada desaire que les hacían a los judíos. La afirmación nacionalista exigía algún pequeño sacrificio a los que no se ajustaban a la nueva forma de ser alemanes.

EL ALMANAQUE profundiza un poco más en la singularidad de los nacionalismos, sirviéndose del análisis de la palabra totalitarismo como palanca para remover las ideas.