CATALINA

La primera Catalina que conocemos es de Alejandría, y vive a finales del siglo III, por lo que es razonable pensar que este nombre procede de la célebre Hecateria de los griegos, que a su vez deriva de Ekath (Hécate), nombre de una divinidad griega asimilada a menudo a Artemisa, especie de gran madre universal cuidadora y protectora, que preside los nacimientos y es guardiana del hogar. Quizá sea la transferencia de algunos de los atributos de esta divinidad a través del nombre, lo que explica el gran predicamento que siempre ha tenido, prueba de lo cual es la larga lista de santas y reinas que lo han llevado. Katherin y Cati son dos formas más de este nombre.

Santa Catalina de Alejandría es hija de familia real, que desde jovencita recibió una sólida educación, en la que incluyó el estudio de la filosofía y de las sagradas Escrituras. El año 307 gobernaba en Egipto el emperador Majencio, que tenía su capital temporalmente en Alejandría. Éste celebró unas grandes fiestas en honor de los dioses del imperio, sacrificando en ellas multitud de toros y carneros. Catalina, que tenía a la sazón dieciocho años, tuvo la valentía de hacer campaña contra estas fiestas públicamente, e incluso se presentó ante el emperador. Era Catalina bella y elocuente, por lo que el emperador la escuchó desconcertado. Al no tener argumentos para replicarle, la retuvo como prisionera en su palacio, e hizo acudir a su presencia cincuenta doctores de Egipto para que discutiesen con ella. No sólo no la convencieron, sino que incluso algunos de ellos se convirtieron. Hasta a la reina convirtió y al jefe de las tropas, Porfirio. El emperador mandó decapitar a Catalina y a los sabios que se habían dejado vencer por ella. Cuenta una piadosa tradición que su cuerpo fue trasladado por los ángeles al Sinaí, donde se le construyó una iglesia y un monasterio. Es santa Catalina la patrona de los filósofos y considerada como uno de los 14 santos de más poderosa intercesión en el cielo. Su iconografía es muy abundante.

Celebran las Catalinas su onomástica mayormente el 25 de noviembre, día en que se conmemora santa Catalina de Alejandría. Las que tienen como patrona a santa Catalina de Sena, la celebran el 30 de abril (hasta hace unos años, el 20). Las que están bajo la protección de santa Catalina de Bolonia, santa Catalina de Suecia o santa Catalina de Génova, lo celebran los días 9 de mayo, 22 de marzo y 14 de septiembre respectivamente.

Es realmente grande el nombre de Catalina, ya desde su nobilísimo origen, y han contribuido a engrandecerlo, además de las santas extraordinarias que así se han llamado, un nutrido grupo de mujeres de gran talla política y humana, en cuyas buenas manos ha estado el destino de sus pueblos, entre ellas Catalina reina de Navarra, Catalina reina de Castilla, Catalina de Aragón reina de Inglaterra, Catalina de Austria reina de Portugal, Catalina de Borbón, Catalina de Braganza, Catalina de Médicis reina de Francia, Catalina I de Rusia, Catalina II de Rusia, llamada la Grande. Es realmente, el de Catalina, un nombre fuerza. ¡Felicidades!

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