MARCOS

La palabra del latín arcaico marcus significa "Martillo". Pero la mayoría de los romanos que llevaban este prenombre, desconocían la existencia de ese arcaísmo porque había sido sustituido por su diminutivo má.leus. Estaban convencidos de que su nombre era una abreviación de Márti-cu-s y hacía referencia por tanto a Marte, el dios de la guerra, que da nombre al planeta rojo, Marte, al día de la semana que le está dedicado, el Martes, y al tercer mes del año, Marzo. La proliferación de nombres propios derivados de Marte es muy extensa: Marcial, Marcelo, Marcelino, Marceliano, marciano, Martín, Martino, Martiniano... y sus respectivos femeninos.

San Marcos evangelista se llamaba en realidad Juan Marcos; este dato consta muy claro en los Hechos de los Apóstoles. Marcos era, por decirlo a nuestra manera, su apellido. No contaba en el número de los apóstoles, pero estuvo mucho tiempo con san Pedro y San Pablo. Durante la prisión de este último, Marcos fue uno de sus colaboradores. Vivió mucho tiempo en Roma, ayudando a san Pedro y san Pablo en sus tareas apostólicas, hasta que lo enviaron a fundar la Iglesia de Alejandría. La tradición nos dice que san Pedro fue el inspirador de su Evangelio. San Marcos es el modelo de colaborador perfecto. No necesitaba estar en primera línea, sino que prefería mantenerse en un discreto segundo plano. Su renombre se debe no a su vida, sino a su obra. Nos dejó uno de los cuatro Evangelios, que se caracteriza por habernos descrito con mayor detalle la infancia de Jesús y habernos aportado más datos sobre la vida familiar de éste, con el mayor número de referencias a la Virgen. Entre los cuatro símbolos de los evangelistas, a san Marcos le corresponde el del león alado.

La principal onomàstica de los Marcos se celebra el 25 de abril, fiesta de san Marcos evangelista. Pero el santoral romano recoge un total de 20 santos con este nombre, con otras tantas fechas de celebración.

Entre otras poblaciones que se han puesto bajo el patrocinio de san Marcos, tenemos la Serenísima República de Venecia. La catedral de esta bellísima población edificada sobre el agua, se construyó para guardar las reliquias del santo, transportadas allí desde Alejandría el año 829. Su construcción y sucesivas reformas duró siglos, por lo cual están presentes la arquitectura románica (siglo IX), las transformaciones bizantinas (siglo XI) y la arquitectura gótica (siglo XV). Una de las peculiaridades de esta joya arquitectónica, es la gran profusión de columnas, más de 500, todas ellas de mármoles diferentes.

Entre los grandes personajes romanos que han llevado este nombre, la historia nos ha dejado como contrapeso de la modestia de san Marcos evangelista, el recuerdo del emperador Marco Aurelio y del triunviro Marco Antonio, que le han dado esplendor. Es como para sentirse feliz de llevar un nombre que ha acumulado tanta virtud y belleza. ¡Felicidades!

Copyrigth EL ALMANAQUE  todos los derechos reservados.