RICARDO
Deriva del germánico Rich-hard, que
significa "fuerte por la riqueza". El segundo elemento se interpreta también
como sufijo intensivo ard, con lo que su significado sería "riquísimo".
Otros prefieren ver el prefijo rik, rey, con lo que el significado del nombre
sería "rey fuerte". Es un nombre que siempre ha tenido una popularidad enorme y
de tipo regular en toda Europa (recuérdese a Ricardo Corazón de León y a los reyes de
las dinastías inglesas); pero en la actualidad, tanto en el Reino Unido como en Estados
Unidos, sigue con su gran arraigo, sobre todo a través de sus diminutivos en inglés
Dick, Dickie, Dicky. Admite la forma femenina Ricarda, que tiene celebración onomástica
propia.
San Ricardo de San Vannes, monje francés de este
monasterio, de fines del siglo X y principios del XI, es el santo más insigne de los
varios que llevaron este nombre. El año 1004 era elegido abad de San Vannes. Reformó en
profundidad las costumbres del monasterio, que habían decaído, y fueron 21 monasterios
más los que se sumaron a la nueva forma monástica. Hasta el mismo emperador Enrique,
sucesor de Otón III, atraido por su fama de santidad, se inclinó ante él, pidiéndole
ser admitido en su monasterio. Le aceptó, pero bajo la condición de que siguiese
administrando el imperio. En 1011 viajó a Roma para recibir del papa el encargo de
mediar, junto con Gerardo de Cambray, en la paz entre Enrique de Alemania y Roberto de
Francia. En 1026 inició una peregrinación a Tierra Santa, en la que fue de todos
admirada su piedad. En 1046, retirado ya en su monasterio de San Vannes, entregó su alma
a Dios. Dejó una legión de discípulos y varios escritos relativos especialmente a la
disciplina monástica y al culto religioso.
Celebran su onomástica los Ricardos en uno de estos
días: 7 de febrero, 3 y 26 de abril, 4 y 16 de mayo, 9 de junio, 17 de octubre y 1 de
diciembre ( seis santos mártires de distinta época con este mismo nombre).
En Inglaterra Ricardo Corazón de León
(1157-1199), tercer hijo de Enrique II, abre la lista de los reyes de Inglaterra que
llevaron este nombre. Emprendió una cruzada en 1190, que le proporcionaría su
sobrenombre, por su valor en Tierra Santa. Ricardo II (1367-1400), fue hijo de Eduardo el
Príncipe Negro. Tras su gobierno de monarca absoluto, sus súbditos se alzaron contra
él, lograron su abdicación y le encerraron en el castillo de Pontefract, donde murió.
Ricardo III (1452-1485), fue hijo menor de Ricardo de York. Fue el último de la dinastía
angevina, desplazada por la de los Lancaster, y el heredero de esa dinastía, Enrique
Tudor, le derrotó y dio muerte en la batalla de Bosworth. Shakespeare se inspiró en los
hechos de este ambicioso soberano, que para subir al trono hubo de matar a su propio
hermano y a sus sobrinos, los hijos de Eduardo IV, para escribir su drama La tragedia
del rey Ricardo III. Ricardo de Cornualles (1209-1272), Ricardo I sin Miedo (932-996),
duque de Normandía, Ricardo II el Bueno (m. 1027) y Ricardo III (m 1027), completan la
lista de los Ricardos más célebres. Es éste, ciertamente, un nombre denso de historia y
bellísimamente cantado. ¡Felicidades!
Copyrigth EL ALMANAQUE todos
los derechos reservados.
|