ANASTASIA
Palabra que procede del verbo
anisthmi (anístemi),
que significa "hacer levantar", "resucitar". El nombre de la
Resurrección de Cristo es entre los griegos AnastasiV (Anástasis) y el saludo pascual en toda la iglesia
ortodoxa, equivalente a nuestro "felices pascuas" es "AlhqvV CristoV anesth (Alezós Jristós anéste), "En verdad, Cristo ha resucitado". El nombre Anastasia
hace referencia a la Resurrección de Cristo; es un nombre de gran relevancia, que procede
del imperio bizantino donde la fiesta más importante del año, por conmemorarse en ella
el principal dogma cristiano, es la Pascua de Resurrección. Tiene la peculiaridad este
nombre, de tener también forma masculina, siendo ambas formas independientes, cada una
con su historia y sus santos patronos.
Santa Anastasia fue una ilustre matrona
romana, discípula de los apóstoles san Pedro y san Pablo. Su vida y su muerte están
vinculadas a las vidas de los dos grandes pilares de la Iglesia naciente. Y a la de su
compañera santa Basilisa, que sufrió con ella el martirio. El episodio más importante
de su vida, por el que la Iglesia la recuerda, es porque, fiel a su nombre, sostenía la
fe en la resurrección de los muertos, por lo que puso todo su afán en recuperar los
cuerpos de ambos santos después que sufrieron martirio, para enterrarlos dignamente. Pero
he aquí que siendo la voluntad de Nerón acabar radicalmente con los cristianos,
perseguía con especial encarnizamiento a los que cuidaban de conservar la memoria y el
culto de los mártires. Denunciada, pues, Anastasia ante el prefecto de la ciudad por
haber recuperado las reliquias de tan insignes mártires, fue conducida a su presencia. El
prefecto intentó por todos los medios que Anastasia, insigne romana, negase las
acusaciones que sobre ella se le habían presentado. Pero ésta, no sólo no quiso
aprovechar las facilidades que le ofrecía el prefecto, sino que confesó con toda
energía que era cristiana y que seguiría siéndolo. Aumentó la presión con la tortura,
cada vez más cruel, y finalmente, en vista de que se mantenía firme en su fe, mandó
degollarla. Hacia el año 300 otra matrona romana, Apolonia, convirtió un palacio en
iglesia dedicada a venerar a santa Anastasia y guardar sus reliquias. El templo fue
restaurado desde sus cimientos en 795 por el papa León III, y más adelante por Sixto IV,
Urbano VIII (que renovó la fachada según los planos de Luis Arrigucci), Pío VII y León
XII.
Las Anastasias celebran su onomástica el 15
de abril (la santa que recuperó las reliquias de s. Pedro y s. Pablo); el 9 de septiembre
(santa Anastasia Virgen); el 28 de octubre (santa Anastasia mártir romana, en tiempo de
Valeriano; sufrió martirio el año 249). Y el 25 de diciembre (santa Anastasia mártir
del tiempo de Diocleciano en 304. Tiene el privilegio de ser conmemorada en una de las
tres misas que se celebran el día de Navidad).
Es éste un nombre distinguido, por ser de
origen griego, con una carga significativa de primerísimo orden (la humanidad sueña en
la Resurrección) y ennoblecido por dignísimos personajes. ¡Felicidades!
Copyrigth EL ALMANAQUE
todos los derechos reservados.