Nombre germánico compuesto por Ermin, que
es el nombre de una tribu , los hermiones, denominada también "tribu de Hermion o de
Airman, que esas son las dos formas que presenta el nombre del dios de la tribu. Su
significado es "grande", "fuerte". El segundo elemento, -gildo,
procede de hild (guerrero). El nombre completo significa, pues, "gran
guerrero" o "guerrero fuerte". Con la invasión de los godos se produjo
también la entrada de muchos nombres germánicos, que eran muy apreciados, por cuanto
eran los nombres de los nuevos dueños del país. Con la Reconquista se incrementó aún
más su prestigio.
San Hermenegildo está en el centro de una de las páginas
más estremecedoras de la historia de España. El 13 de abril del año 586, víspera de
Pascua, Leovigildo, padre de Hermenegildo, ordena que éste sea ejecutado por negarse a
recibir la comunión de manos de un obispo arriano. Es uno de los tantos enfrentamientos
entre españoles, por sostener los de uno y otro bando ideología distinta. Ésta es la
secuencia de los hechos: el año 567, segundo de su reinado, Liuva asoció al trono a su
hermano Leovigildo, quien a su vez dividió el reino entre los hijos, tocándole en suerte
Sevilla a Hermenegildo. Se había criado éste en la misma fe de su padre, el arrianismo.
Pero he aquí que gracias a la predicación de S.Leandro, se convirtió a la fe católica.
No lo pudo sufrir su padre, que por ello le declaró una guerra encarnizada. Hermenegildo
se alió con las tropas romanas, y Leovigildo con los suevos de Galicia. Y además, sin
ningún escrúpulo, derramó el oro a manos llenas entre los romanos para que traicionasen
a su hijo. Seguro, por tanto, de que no tendría apoyo, Leovigildo pone sitio a Sevilla,
donde Hermenegildo se ha hecho fuerte. Al cabo de un año, no llegándole los auxilios
prometidos, ha de escapar y va a refugiarse entre los romanos, quienes le abandonan, por
lo que tiene que huir a Córdoba. Allí se atrinchera en Oseto, plaza muy fortificada, y
tiene que acogerse a sagrado, porque hasta allí le persigue su padre, quien no queriendo
profanar la iglesia en que se había refugiado, recurre a los buenos oficios de Recaredo,
su otro hijo, para que convenza a Hermenegildo de que no le queda más salida que
rendirse. Se entrega, pues, Hermenegildo y su padre ordena que, cargado de cadenas, lo
encarcelen. La crueldad con que por orden de su padre se le trataba, le dio a entender que
no tardaría en ser condenado a muerte. Hizo, en efecto, Leovigildo un último intento por
atraer a su hijo al arrianismo, para lo que le mandó un obispo arriano camuflado en la
oscuridad de la noche a darle la comunión, por ver si entraba en el juego del engaño
para salvarse. Pero no quiso ceder Hermenegildo, por lo que su padre mandó decapitarlo.
Los Hermenegildos celebran su onomástica el
13 de abril. Su santo patrón es de una talla inconmensurable. Aparte las razones
religiosas, España hubiese quedado fuera de juego y aislada si hubiese seguido en el
arrianismo. Hermenegildo supo defender heroicamente su fe y su visión política. Se
mantuvo firme porque estaba convencido de que el suyo era el mejor camino para España. La
historia no tardó en darle la razón. Gran ejemplo de fe religiosa y política y de
firmeza. ¡Felicidades!