ARANCHA

Hay nombres que salen de la historia civil o religiosa de los pueblos; otros que salen de los atributos de las personas o de la aplicación a éstas de los atractivos de la naturaleza; el de Arancha sale de la tierra, como el de Montserrat, Nuria, etc. Es un toponímico muy extendido especialmente por los dominios del país Vasco, Cataluña, Navarra, la Rioja y Aragón. El topónimo del que deriva Arancha es Aránzazu (es su hipocorístico). Y como todos los santuarios de la naturaleza, también este lugar estaba consagrado a la divinidad desde tiempo inmemorial, cambiando la titularidad según fueron habitándolo pueblos y culturas. Al substituir el cristianismo a las divinidades paganas, éstas fueron desplazadas de los santuarios naturales y dedicados en su mayor parte a la única "divinidad" femenina de la nueva religión: la Virgen por antonomasia, la Madre de Dios.

Nuestra Señora de Aránzazu es un santuario situado en la falda del monte Aloña, municipio de Oñate. La tradición más reciente explica la fundación de este santuario a raíz de las apariciones de la Virgen a un pastor, sobre una zarza (que este es el significado de Aránzazu). Esta tradición está fechada en 1468. Pero el culto venía de más antiguo.La última reconstrucción del santuario es muy reciente y constituye una de las muestras más notables de la arquitectura religiosa moderna que existen en España. Está regentado por los padres franciscanos y es un importante foco de peregrinación. Las Aranchas celebran su onomástica el 9 de septiembre, fiesta de Nuestra Señora de Aránzazu, patrona de Guipúzcoa.

Siendo éste un nombre de la tierra, tiene sus máximos valores en la tradición y en la geografía. Además del nombre del santuario, es el del respectivo municipio de la provincia de Vizcaya (partido judicial de Durango, diócesis de Vitoria). Es también el nombre del río que nace en la misma provincia en los montes de Artia y desemboca en el río Deva. Y es también el nombre de una cordillera que forma parte de la Cordillera Cantábrica, también en Guipúzcoa. Asimismo en Colombia hay toda una provincia con el nombre de Aránzazu, en el departamento de Caldas. Comprende los distritos municipales de Salamina (la capital), Aguadas, Aránzazu y Pacora. Está a 1964 m de altitud. El término municipal de Aránzazu tiene 15.000 habitantes. También se ha formado el apellido Aránzazu, como ocurre con los nombres de solera. Un escultor del siglo pasado, que presentó un Moisés en la Exposición de Madrid de 1860, se llamaba Francisco Aránzazu (1809-1867). Otro personaje ilustre que llevó este apellido fue Juan de Dios Aránzazu, presidente de la república de Nueva Granada. Al acabar la campaña de la independencia, en la que se distinguió, fue diputado al Congreso de Colombia y a la convención de Ocaña. Ejerció los cargos de gobernador de la provincia de Antioquia, ministro de Hacienda y presidente del Consejo de Estado. Murió en 1845.

El nombre de Arancha ha dejado un rastro importante por nuestra geografía, desde el Valle de Arán (aquí tenemos ya un trozo del nombre) hasta Aranda. Arancha suena desde su origen a zarza, a valle, a arándano, a "aranja" (muy parecida a la naranja). Un nombre áspero sólo por fuera, pero dulce por dentro. ¡Felicitats!

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