En
el año 1991, concretamente el día 21 de Septiembre, dos
montañeros alemanes de Nuremberg llamados Helmut Simon y
Similaun Glacier, descubrieron un cadáver en las montañas de
Otzal, (en el Glaciar Alpino del Tirol) en la frontera entre
Austria e Italia a una altura de 3.200 metros.
Las primeras hipótesis, anunciaban que el cadáver podría
haber estado enterrado varias décadas. Así, desde el 19 al
23 de Septiembre, se llevaron a cabo las labores para rescatar
el cuerpo del hielo. Durante las labores de rescate, se dañó
con un martillo neumático la cadera izquierda y las regiones
glúteas del cadáver, amputaciones que en un principio se
señalaron como "corrosión animal" por los medios
de comunicación.
El 23 de
Septiembre se trasladaron los restos en helicóptero hacia el
Laboratorio Anatómico de Innsbruck donde se llevaron a cabo
los estudios con carbono radioactivo. Así se dio a conocer la
noticia que recorrería todo el mundo: El Hombre de los
Hielos, también llamado "Otzi", tenía una
antigüedad de 5.300 años
El hecho
de que el cadáver se conservase en buen estado se debe a que
su cuerpo fue cubierto muy rápido por la nieve lo cual lo
protegió de la depredación de animales e insectos.
Para su
estudio, los científicos lo conservan en una cámara a -6 ºC
y con un 75% de humedad, igualando así las mismas condiciones
en las que se encontraba antes de ser descubierto.
Varios
científicos que llevaron a cabo la investigación,
descubrieron que el cuerpo pertenecía a un hombre entre 35 y
40 años, con un peso aproximado de 50Kg, y una estatura de
160cm. El cuerpo no mostraba ninguna enfermedad, aunque tenía
varias costillas rotas y ya entonces sufría los achaques de
la edad, pues las radiografías revelaron cierto desgaste en
las articulaciones. Debido al cansancio mientras cruzaba las
montañas, y sorprendido por una fuerte tormenta de nieve
mientras cruzaba las cumbres alpinas, se recostó sobre una
roca y allí se murió por congelación. Poco a poco, fue
cubierto por el hielo glaciar que lo protegió durante 5.300
años.
Entre
los utensilios que se encontraron, había una hacha de cobre y
un pedernal con mangos de madera; un arco hecho de tejo y
flechas; una bolsa de cuero; una red hecha de hierba que pudo
servirle como saco, y un marco de madera en forma de U que al
parecer utilizaba como mochila para guardar los utensilios.
Junto al
cadáver se encontraron dos vértebras cervicales de un
carnero y una ciruela silvestre, lo que hace suponer que antes
de morir se alimentó con un trozo de carne, probablemente
seca.
Puede
decirse que nunca una momia, y de nada menos que de cinco
milenios, había provocado tal furor y levantado tanto
entusiasmo. Actualmente, se sigue estudiando su cadáver para
poder descubrir a través de Ötzi un poco más sobre como
eran en realidad nuestros antepasados. Sin duda, puede decirse
que el hallazgo de Ötzi, puede considerarse como una
"reliquia humana". |